Tyler Robinson, acusado del asesinato del activista conservador Charlie Kirk en 2025, se declaró no culpable después de que un juez decidiera llevar el caso a juicio y mantuviera abierta la posibilidad de que sea condenado a pena de muerte.
El caso contra Tyler Robinson por el asesinato de Charlie Kirk irá a juicio y el acusado podría enfrentarse a la pena de muerte si es declarado culpable, según ha resuelto un juez de Utah.
El juez del Tribunal de Distrito de Utah Tony Graf dio la razón el martes a los fiscales, que sostienen que existe "una montaña de pruebas" de que Robinson disparó mortalmente contra el activista conservador mientras hablaba ante miles de estudiantes en la Universidad del Valle de Utah el pasado septiembre.
Robinson, de 23 años, se declaró no culpable de todos los cargos, incluido el de asesinato con agravantes, tras la decisión de Graf. El acusado se entregó un día después del tiroteo y sus abogados no han planteado teorías alternativas sobre la muerte de Kirk.
La defensa trató de impedir la celebración del juicio o, al menos, de lograr que se retirara la posibilidad de solicitar la pena de muerte, alegando que la Fiscalía no había demostrado que el disparo contra Kirk pusiera en peligro la vida de las personas que se encontraban a su alrededor. Según la legislación de Utah, ese factor agravante permite que el caso pueda desembocar en una condena a pena capital.
La familia de Kirk calificó la resolución de "un paso importante en la búsqueda de justicia de nuestra familia". "Cada paso de este proceso lleva el peso de todo lo que el asesinato de Charlie ha arrebatado a su familia, especialmente a sus hijos, que crecerán sin su padre", afirmó en un comunicado.
La Fiscalía sostiene que el disparo puso en peligro a miles de personas
Los fiscales sostienen que Robinson disparó contra Kirk desde lo alto de un tejado, a más de 122 metros de distancia, y que sabía que podía fallar y alcanzar a otras personas que asistían al acto al aire libre.
"Tyler James Robinson disparó y mató a Charlie Kirk porque no estaba de acuerdo con él, y lo hizo disparando un rifle de gran potencia contra una multitud de más de 3.000 personas, lo que creó un gran riesgo de muerte que cualquiera podría prever", declaró Ryan McBride, fiscal del condado de Utah.
Graf tenía la opción de enviar el caso a juicio por un cargo menos grave de asesinato, castigado con una pena de entre 15 años de prisión y cadena perpetua. Sin embargo, decidió mantener el cargo de asesinato con agravantes.
El juez explicó que su decisión se basaba, entre otros factores, en la ubicación de varias personas dentro y alrededor de la carpa en la que hablaba Kirk cuando recibió el disparo.
La defensa cuestiona que existiera riesgo para otras personas
Staci Visser, abogada de Robinson, sostuvo que los fiscales intentaban "forzar" el caso para que encajara en el supuesto de asesinato con agravantes previsto por la legislación de Utah. Según la defensa, la jurisprudencia exige que la Fiscalía demuestre que existía una alta probabilidad, y no simplemente una posibilidad, de que otras personas pudieran haber muerto.
Kirk estaba sentado en un escenario elevado, sin nadie inmediatamente a su lado, cuando recibió un único disparo en el cuello. "Hay un disparo. Hay una bala. Hay una víctima", recalcó Visser. "No hay ninguna prueba de que se emprendiera acción alguna contra otras personas".
El fiscal Chad Grunander señaló, por su parte, que la presunta arma homicida, un rifle de cerrojo, estaba cargada con varios cartuchos sin disparar y añadió que Robinson "acudió preparado para volver a disparar".
Las pruebas contra Tyler Robinson por el asesinato de Charlie Kirk
La vista de este martes se celebró después de que los fiscales dedicaran cinco días en julio a presentar pruebas contra Robinson, entre ellas ADN y una nota manuscrita que, según sostienen, dejó a su pareja sentimental. "Tuve la oportunidad de acabar con Charlie Kirk y la aproveché", se leía en la nota, según la Fiscalía.
Los padres de Kirk, Robert y Kathryn Kirk, entraron del brazo en el palacio de justicia fuertemente protegido antes de la vista en Provo. Su viuda, Erika Kirk, se sentó junto a ellos. La familia abandonó brevemente la sala mientras uno de los fiscales describía el tiroteo. Erika Kirk y su suegra se abrazaron durante varios minutos mientras el juez leía su resolución.
Robinson también podría enfrentarse a agravantes adicionales si la Fiscalía demuestra que eligió a Kirk como objetivo por sus creencias políticas. Kirk era una figura especialmente influyente entre los jóvenes conservadores de Estados Unidos por sus debates con micrófono abierto y desempeñó un papel destacado en la movilización de ese electorado durante la campaña presidencial de Donald Trump en 2024.
Los fiscales sostienen que una bala encontrada en el rifle y grabada con el mensaje "Hey Fascist! CATCH!" constituye una prueba de que Kirk fue elegido como objetivo por sus posiciones políticas. También aseguran que Robinson escribió en un mensaje de texto sobre Kirk: "Ya estaba harto de su odio. Hay odios con los que no se puede negociar".