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Hecho en Uzbekistán, las marcas locales buscan nuevos mercados

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Por Dilbar Primova
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Desde la moda y la artesanía tradicional hasta la electrónica y los bienes manufacturados, las empresas uzbekas no solo producen, quieren crear marcas que compitan en casa y lleguen a los consumidores extranjeros.

La etiqueta 'Made in Uzbekistan' está apareciendo en una gama cada vez más diversa de productos, a medida que las empresas locales amplían su producción y los emprendedores buscan convertir los artículos hechos en el país en marcas reconocibles.

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Este cambio se aprecia en todos los sectores, desde los textiles, la ropa y la artesanía tradicional hasta la electrónica, los electrodomésticos, la alimentación y otros productos manufacturados. Llega en un contexto de mayor crecimiento de la industria y las exportaciones de Uzbekistán, la producción industrial aumentó un 6,8% en 2025, mientras que las exportaciones crecieron un 24% hasta alrededor de 29.000 millones de € según el Comité Nacional de Estadística.

Cambian las actitudes hacia los productos locales

Ese cambio se ha hecho especialmente visible en el sector creativo de Uzbekistán.

Teplo Store comenzó a organizar mercados de diseño para creadores locales en 2018 antes de evolucionar hacia una tienda permanente, festivales y, más recientemente, una plataforma en línea. Hoy, su tienda reúne a cerca de 100 diseñadores, mientras que sus festivales pueden congregar hasta 150 participantes. En total, más de 200 diseñadores han trabajado a través de la plataforma.

Su cofundadora, Charos Kamalova, afirma que las actitudes hacia los productos fabricados en el país han cambiado de forma considerable en este tiempo.

Cuando arrancó el proyecto, explica, los productos hechos en Uzbekistán se asociaban a menudo con la artesanía tradicional o con artículos asequibles para el gran consumo. Desde entonces, los diseñadores independientes han contribuido a crear otra categoría basada en ideas propias, una presentación cuidada y la calidad.

"Hoy se ha vuelto algo 'cool' apoyar las marcas locales", dice Kamalova. "La gente viene aquí, compra estos productos y muestra a los demás que, mira, está apoyando a las marcas locales".

La artesanía tradicional sigue siendo una parte importante de esa identidad, pero los diseñadores la adaptan cada vez más a productos contemporáneos.

La diseñadora Gulnoza Jo‘rayeva trabaja con el adras uzbeko tradicional, un tejido de seda y algodón, y con seda natural desde hace más de 12 años. Su negocio empezó en casa, fue creciendo poco a poco y hoy está presente en siete puntos de Uzbekistán.

La producción implica a jóvenes diseñadores, modistas y artistas, mientras buena parte del proceso sigue basándose en el trabajo manual y las técnicas tradicionales. La demanda también se ha extendido más allá de Uzbekistán, la empresa envía sus productos a todo el mundo y ha recibido peticiones de clientes para expandirse a otras ciudades.

Para Timur Kamolov, cofundador de Teplo, este legado ofrece a los diseñadores uzbekos una ventaja, pero solo si se adapta a las necesidades de los consumidores actuales.

"La principal ventaja competitiva de nuestras marcas sería la artesanía que tenemos", afirma.

Kamolov defiende que las técnicas tradicionales deben reinterpretarse en productos contemporáneos y prácticos si los diseñadores quieren competir a escala internacional. Al mismo tiempo, las empresas necesitan procesos empresariales más sólidos para convertir los proyectos creativos en negocios escalables.

Más allá del mercado interno

Algunas marcas locales ya están probando la demanda en el extranjero.

Teplo abrió durante seis meses una tienda temporal en el Soho de Londres y participó en la London Design Biennale, llevando productos de diseñadores independientes uzbekos directamente a los consumidores internacionales.

Kamalova asegura que el proyecto atrajo a visitantes de distintos países y demostró que el diseño uzbeko despierta interés más allá del mercado interno.

"Vimos personas de todo el mundo, no solo residentes de Londres, que mostraron un gran interés", comenta. "Creemos que nuestros diseñadores tienen allí un gran potencial".

Las ventas digitales ofrecen otra vía. Desde entonces, Teplo ha desarrollado una plataforma en línea que permite a los clientes fuera de Uzbekistán comprar productos de diseñadores locales, mientras que los mercados de comercio electrónico están creando canales adicionales para que productores de distintos sectores lleguen a consumidores en el extranjero.

Pero pasar de la producción local a las ventas internacionales plantea retos prácticos.

En el proyecto de Londres, la propia Teplo se encargó de la logística, los trámites aduaneros y la documentación de los diseñadores participantes. Kamolov señala que estos procesos pueden ser especialmente difíciles para los creadores independientes, cuya experiencia suele estar en el diseño y la producción, no en el comercio internacional.

La dificultad va más allá de las industrias creativas. Según las cifras presentadas por el presidente Shavkat Mirziyoyev tras un estudio reciente sobre exportadores, el 40% declaró tener problemas para encontrar clientes extranjeros, mientras que el 36% afirmó que le cuesta adaptar sus productos a las normas internacionales y a los requisitos de certificación. Otro 37% señaló la falta de instrumentos financieros suficientes para la exportación, y el 33% mencionó carencias de información de mercado y de capacidades en marketing y construcción de marca.

Construir marcas para la exportación

Nuevas medidas anunciadas en agosto durante el diálogo abierto del presidente Shavkat Mirziyoyev con los empresarios buscan superar parte de esos obstáculos, en un momento en que Uzbekistán trata de aumentar sus exportaciones y desarrollar marcas nacionales.

Está previsto un sistema 'Export Navigator' para apoyar a las empresas que entren en mercados exteriores. Las autoridades también quieren identificar 100 productos con potencial exportador y ofrecer información sobre competidores internacionales, aranceles, requisitos de certificación y logística.

Las medidas se centran específicamente en la creación de marca y el acceso a los mercados. Las empresas podrán optar a subvenciones de hasta 43.000€ para promover marcas nacionales en el exterior y adaptarlas a las exigencias internacionales. Se espera cubrir la mitad del coste de contratar especialistas extranjeros en creación de marca, así como la mitad de determinados gastos de almacenamiento y venta vinculados a los mercados en línea.

El Gobierno también ha anunciado ayudas que cubrirán el 80% de los costes de consultoría para participar en licitaciones internacionales, dentro de un sistema de apoyo a la exportación de 860 millones de €.

Para las empresas de Uzbekistán, estas medidas llegan en un momento en que se amplía la propia idea de qué es un producto hecho localmente. Los materiales y la artesanía tradicionales conviven cada vez más con la fabricación moderna, el diseño independiente y nuevos negocios orientados al consumidor.

El próximo reto será comprobar si más productores logran convertir esos productos locales en marcas que los consumidores reconozcan fuera de Uzbekistán.

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