Conocido por películas como 'Sátántangó' y 'El caballo de Turín', Béla Tarr fue una de las grandes figuras del cine europeo y dejó un legado de belleza austera y profundamente desoladora.
El legendario director, guionista y productor húngaro Béla Tarr ha muerto a los 70 años tras una larga enfermedad. La noticia fue anunciada por Bence Fliegauf a la agencia nacional de noticias MTI en nombre de la familia Tarr.
Considerado una de las figuras clave del cine contemplativo, oscuro y melancólico, Tarr construyó una filmografía poética y de fuerte carga política, marcada por una visión profundamente pesimista de la condición humana y un humor negrísimo.
Nacido en Pécs (Hungría) en 1955, inició su carrera en el Balázs Béla Stúdió, uno de los centros de referencia del cine experimental húngaro. Tras varios títulos iniciales, como 'Nido familiar', 'Almanaque de otoño' y 'Damnation', alcanzó el reconocimiento internacional en 1994 con su odisea en blanco y negro de siete horas 'Sátántangó', una obra monumental sobre el colapso del comunismo en Europa del Este. La película se basaba en la novela homónima de 1985 del escritor húngaro László Krasznahorkai.
Posteriormente adaptó otra obra del mismo autor, 'Melancolía de la resistencia', en 'Armonías de Werckmeister' (2000). Esta película, sombría y apocalíptica, ambientada en la Hungría comunista, volvió a cosechar el aplauso unánime de la crítica internacional.
Sin embargo, sería su último largometraje, 'El caballo de Turín' (2011), el que quedaría consagrado como su obra más extrema y tenebrosa. Coescrita también junto a Krasznahorkai, la cinta parte del relato apócrifo del colapso mental del filósofo alemán Friedrich Nietzsche tras presenciar cómo un cochero azota a su caballo en Turín.
Una personalidad con una fuerte voz política
A partir de ese episodio, la película retrata la vida diaria, repetitiva y asfixiante del dueño del animal y de su hija. 'El caballo de Turín' se estrenó en la 61ª edición del Festival de Berlín, donde obtuvo el Oso de Plata, el Gran Premio del Jurado.
Tras esta película, Tarr anunció su retirada del cine y se trasladó a Sarajevo, donde impulsó la escuela internacional de cine conocida como 'film.factory'. Miembro de la European Film Academy desde 1997, Béla Tarr recibió el Premio Honorífico del presidente y la junta de la institución en la 36ª edición de los Premios del Cine Europeo, celebrada en 2023.
En un comunicado, la European Film Academy lamentó la pérdida de "un director excepcional y una personalidad con una fuerte voz política, no solo profundamente respetado por sus colegas, sino también celebrado por el público de todo el mundo".