Se esperaba que Wurst desempeñara un papel clave en el próximo Festival de Eurovisión, que se celebrará en Viena en mayo. Aunque la decisión tiene su origen en una evolución personal y creativa, la retirada se produce en medio de un creciente boicot a la próxima edición del certamen.
Conchita Wurst, la cantante austriaca ganadora del Festival de Eurovisión 2014, ha anunciado que se retira de todo lo relacionado con el certamen. Wurst es una de las ganadoras de Eurovisión más célebres e icónicas del siglo XXI, y acumula fans en todo el mundo gracias a su canción eurovisiva 'Rise Like A Phoenix'.
En su declaración, que firma como 'Tom Neuwirth', Wurst afirma: "El Festival de Eurovisión ha marcado mi vida. Ha sido mi escenario, mi hogar y mi trampolín, y un capítulo por el que estoy profundamente agradecida".
"Como artista, el cambio es mi mayor constante. A partir de ahora, me retiro del contexto eurovisivo, para centrarme más en otros proyectos profesionales y dejar que evolucionen cosas nuevas". Para concluir, escribe: "Mi conexión con el ESC sigue siendo parte de mi historia, no el lugar de mis próximos pasos. Mi decisión es personal y no haré más comentarios al respecto".
En respuesta a la declaración, Michael Kron, productor ejecutivo de Eurovisión 2026, dice: "Reconocemos y respetamos la decisión de Conchita Wurst de retirarse del contexto de Eurovisión. Su contribución es una parte importante de la historia del Festival de la Canción en Austria. Deseamos a Tom Neuwirth todo lo mejor para sus futuros proyectos".
La decisión de distanciarse del concurso ha sido una sorpresa, ya que Conchita Wurst ha seguido vinculada a Eurovisión en los últimos años, tanto actuando en concursos como presentando eventos, y se esperaba que desempeñara un papel clave en el próximo Festival de Eurovisión, que se celebrará en Viena el próximo mes de mayo.
Aunque ha dicho que su decisión es personal y que no desea dar más detalles, el momento de la declaración va más allá de una decisión arraigada en la evolución personal y creativa. De hecho, Wurst no hace referencia a la creciente controversia que envuelve al concurso de 2026, que se perfila como el año más polémico de la historia de Eurovisión, la decisión se produce en medio de un boicot cada vez mayor.
A finales del año pasado, cinco países -Irlanda, España, Islandia, Eslovenia y Países Bajos- anunciaron que no participarían en el certamen de 2026, en protesta por la decisión de la Unión Europea de Radiodifusión de permitir a Israel seguir en el concurso.
En diciembre, Nemo, el ganador del concurso de 2024, reveló que había devuelto su trofeo a la Unión Europea de Radiodifusión (UER) en protesta por la participación de Israel. La decisión de Nemo fue seguida por la del ganador de Eurovisión en 1994, Charlie McGettigan, quien también declaró que devolvería su trofeo.
"Eurovisión dice que representa la unidad, la inclusión y la dignidad para todos. Esos valores hicieron que este concurso tuviera sentido para mí", escribió Nemo en Instagram. "Pero la continua participación de Israel, durante lo que la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU ha concluido que es un genocidio, muestra un claro conflicto entre esos ideales y las decisiones tomadas por la UER".
Eurovisión se esfuerza por mantenerse apolítica. Sin embargo, muchos han tachado a la UER de hipócrita con respecto a la situación israelí, ya que Rusia fue excluida tras su invasión de Ucrania en 2022, mientras que Bielorrusia fue excluida un año antes tras la impugnada reelección del presidente Alexander Lukashenko.
La cadena pública austriaca 'ORF', anfitriona del próximo Festival de Eurovisión, confirmó que no prohibirá la bandera palestina entre el público ni censurará los abucheos dirigidos contra la actuación de Israel.
La próxima edición de Eurovisión se celebrará en Viena después de que JJ ganara el certamen de 2025, imponiéndose al participante israelí Yuval Raphael. Raphael triunfó en el televoto, e Israel fue criticado por realizar supuestamente una campaña publicitaria en apoyo de Raphael, escándalo que llevó a la UER a introducir normas más estrictas para el concurso de 2026. La 70ª edición de Eurovisión se celebrará en Viena el 16 de mayo de 2026.