El montaje mezcla escenas de 'Marvel', 'Gladiator', 'Breaking Bad' o 'Star Wars' para celebrar los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán y ha provocado una ola de críticas y burlas en internet.
"JUSTICIA A LA MANERA AMERICANA", reza una publicación de la Casa Blanca que acompaña a un vídeo de propaganda que celebra los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán.
El vídeo es un montaje de imágenes de drones mezcladas con fragmentos de películas y series de acción, en el que aparecen personajes como Tony Stark (interpretado por Robert Downey Jr) en las películas de Marvel, Russell Crowe como Máximo en 'Gladiator', Tom Cruise en 'Top Gun: Maverick', Adam Driver como Kylo Ren en la saga 'Star Wars' y Bryan Cranston como Walter White en 'Breaking Bad'.
El montaje incluye también escenas de 'Braveheart', 'John Wick', 'Superman', 'Deadpool' y 'Halo'.
Uno de los fragmentos procede de la comedia 'Tropic Thunder', dirigida y protagonizada por Ben Stiller.
El actor ha respondido al montaje de la Casa Blanca y ha escrito: "Hola, Casa Blanca, eliminad por favor el fragmento de 'Tropic Thunder'. Nunca os dimos permiso y no queremos formar parte de vuestra máquina de propaganda. La guerra no es una película".
No es la primera vez que Donald Trump y su Administración se han apropiado de clips y referencias de Hollywood, pero este vídeo cargado de testosterona marca un nuevo mínimo.
El vídeo ha sido muy ridiculizado en internet, y muchos lo califican de 'slopaganda' (un cruce entre 'slop' y 'propaganda') y acusan a la Administración Trump de comportarse como adolescentes inmaduros, empezando por el mayor de todos, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, que aparece brevemente en el vídeo.
Conviene subrayar que el clip de la Casa Blanca incluye a críticos declarados de Trump (Downey Jr hizo campaña activamente por Kamala Harris y Bryan Cranston ha sido muy duro en sus críticas al expresidente), personajes moralmente ruines (Walter White, Saul Goodman, Kylo Ren), películas que satirizan la guerra y el sueño americano en lugar de glorificarlos ('Tropic Thunder', 'Breaking Bad'), relatos que giran en torno a la resistencia al imperialismo (William Wallace combatía contra un ejército invasor extranjero y se resistía a una ocupación imperial), y la muerte de la ironía, ya que muchas de las estrellas utilizadas para ensalzar el 'American way' ni siquiera son estadounidenses (Crowe y Mel Gibson son de Nueva Zelanda y Australia, mientras que Keanu Reeves es canadiense).
Más allá de este desplome de la madurez y de la ironía de tergiversar referentes culturales, algo que vuelve a evidenciar una llamativa falta de autoconciencia y cultura, hay en este vídeo una zafiedad difícil de pasar por alto.
Puede que la Administración Trump considere el vídeo otra forma de 'trollear' o de "provocar" a sus adversarios, pero lo único que hace es revelar una cruel falta de empatía hacia las víctimas de la guerra. Cifras preliminares de los ministerios iraníes de Sanidad, Defensa e Interior señalan que más de 1.300 personas han muerto en Irán, al menos 13 en Israel y un séptimo militar estadounidense ha fallecido en Arabia Saudí.
También se han pedido investigaciones independientes sobre el ataque contra la escuela primaria de Minab en el que murieron 165 alumnos, y expertos de Naciones Unidas han denunciado el bombardeo como "un grave ataque contra la infancia". Defensores de los derechos humanos han señalado el ataque contra la escuela como prueba de posibles crímenes de guerra cometidos por Israel y Estados Unidos en una guerra que, según juristas, se inició en violación de la Carta de la ONU.
Pero ¿quién necesita preocuparse por tratados y el Derecho internacional cuando puede montar un vídeo sin un ápice de compasión con sus películas de acción de Hollywood favoritas y convertir así un conflicto mortal en entretenimiento en porciones para las masas?