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João Vieira, campeón mundial de póker: "Portugal puede ser el epicentro europeo del juego"

El Estoril Poker Fest se celebró entre el 12 y el 17 de mayo en el Casino Estoril
El Estoril Poker Fest se celebró del 12 al 17 de mayo en el Casino Estoril Derechos de autor  AP Photo
Derechos de autor AP Photo
Por Joana Mourão Carvalho
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En una entrevista con 'Euronews', João Vieira, considerado el mejor jugador portugués de póker, analiza el auge del juego en el país, el cambio de su imagen y qué distingue a los mejores en una disciplina donde, afirma, todo son decisiones.

El póker dejó hace mucho de ser solo un juego de cartas para consolidarse como una disciplina de estrategia y alto rendimiento. Y Portugal empieza a ganarse un lugar propio en el mapa internacional. Fue precisamente en el Casino Estoril, entre el 12 y el 17 de mayo, donde ese reconocimiento tomó forma con el Estoril Poker Fest. Un evento que reunió a casi 3.000 jugadores de toda Europa y tuvo como uno de sus principales protagonistas a João Vieira, miembro del Winamax Team Pro y uno de los grandes nombres de la modalidad a nivel mundial.

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En una entrevista con **'**Euronews', el jugador profesional, ganador de cuatro títulos de las World Series of Poker, el equivalente al campeonato del mundo, destaca que aunque su "casa" sea Madeira, jugar en Portugal le ha traído una sensación poco habitual en el circuito internacional: "Es reconfortante hablar portugués".

A lo largo de la conversación, João Vieira insiste en que ve en este tipo de eventos una señal clara de crecimiento, pero aunque Portugal tenga talento, este no siempre ha ido acompañado de grandes competiciones. El jugador señala limitaciones legales, pero elogia la ambición de espacios como el Casino Estoril por apostar por eventos de mayor escala, capaces de atraer a cientos de jugadores internacionales, algo que, en sus palabras, beneficia no solo a la modalidad, sino también al turismo y a la economía.

El Estoril Poker Fest se distingue además por un formato más dinámico, con mesas de seis jugadores (6Max), que, según Vieira, hacen el juego "más divertido y competitivo". Una evolución que acompaña también el cambio de percepción del póker, de actividad vista con desconfianza a práctica cada vez más aceptada, e incluso considerada deportiva en varios países.

Entre reflexiones sobre su carrera y la ambición de conquistar un quinto título mundial, João Vieira desvela también qué sostiene el éxito al más alto nivel, paciencia, disciplina y control emocional. "El póker no es más que un juego de decisiones", afirma, recordando que saber gestionar la presión y separar decisiones de resultados es tan importante dentro como fuera de la mesa.

João Vieira compitió en el Estoril Poker Fest como la cara de Winamax Team Pro
João Vieira compitió en el Estoril Poker Fest como la cara de Winamax Team Pro Caroline Darcourt/Estoril Poker Fest

¿Qué significa jugar en casa, en Portugal, aquí en Estoril, en un evento de esta dimensión internacional?

Es reconfortante hablar portugués. Incluso hoy, en el registro, empecé a hablar en inglés por hábito, porque estos grandes torneos internacionales suelen celebrarse fuera de nuestro país. Estoy muy contento de jugar en casa, aunque 'casa' sea Madeira, pero es mi país. Es muy reconfortante ver un evento de este tamaño, con tanta gente, en suelo portugués.

¿Siente que el póker en Portugal está por fin ganando un nuevo reconocimiento?

Siempre hemos tenido reconocimiento y un grupo de jugadores muy fuerte, mayor de lo que corresponde al tamaño del país. El nivel de calidad ya existe, el de eventos no siempre ha acompañado. Hay una ley que no permite filmar dentro de los casinos, lo que limita a los grandes operadores. Con el tiempo ha sido mérito de los casinos, como el Casino Estoril, arriesgar y organizar eventos más grandes. Hay espacio para ello. Al pueblo portugués le gusta el póker y participa. Es también una excelente puerta de entrada para el turismo, tenemos a cientos de jugadores de toda Europa, lo que ayuda a la economía y al turismo.

¿Qué diferencia a este Estoril Poker Fest de otros eventos?

El número de jugadores por mesa. Tradicionalmente se juega con entre ocho y 10, aquí son seis. Hace el juego más dinámico, con más acción y menos aburrido. Soy fan del 6Max porque aporta más diversión y competitividad.

¿Este tipo de festivales ayuda a cambiar la imagen del póker?

Creo que sí ayuda. Ha sido un camino lento. Cuando empecé, hace casi 15 años, la reacción no era la mejor. Fuimos alejando la imagen negativa asociada al juego. Hoy, en muchos países, ya se ve como una actividad deportiva. Es cada vez más aceptado en la sociedad en general y se considera también algo positivo para el turismo y la economía, pero además como una diversión saludable.

¿Qué le llevó a empezar a jugar y hacer del póker una carrera?

Empecé de forma recreativa. Conocí el juego con compañeros y jugábamos por diversión. Con el tiempo vimos que, además de la suerte, hay mucha habilidad. Fuimos mejorando y obteniendo resultados. Pero siempre es un salto de fe pensar que puede ser la principal fuente de ingresos. Es algo volátil y no está al alcance de todos.

¿Cuándo se dio cuenta de que podía vivir de esto?

Soy de la generación de 1989. Salí de la universidad en plena crisis, con pocas oportunidades. Empecé a jugar más en serio y tuve resultados que me hicieron plantearme esa posibilidad. Fue un salto al vacío. Si no hubiera salido bien, habría tomado otro camino.

Con cuatro títulos mundiales, ¿ha alcanzado todo lo que imaginaba?

Los objetivos van evolucionando. Después del cuatro viene el cinco, después del cinco el seis. Primero quería jugar torneos europeos, después las World Series. Es verdad que ahora ya tengo cuatro títulos de las World Series of Poker. Pero me gustaría tener cinco. Es uno de mis objetivos antes de dejar el póker.

¿Y piensa abandonar el póker pronto o aún queda muy lejos?

Mientras me guste jugar, viajar y competir, no. Tengo la suerte de dedicarme a algo que me gusta.

¿Y cuál ha sido el momento más emotivo de su carrera?

El primer título en las World Series, en 2019. Lo perseguía desde hacía tiempo. Fue mi mayor premio hasta entonces. Ya era un jugador relativamente reconocido y empezaba a entrar en la lista de los mejores jugadores que aún no tenían un título en las World Series. Ese era un peso que cargaba, era algo que deseaba mucho. Mi familia lo estaba viendo y, cuando llamé, fue un momento muy especial.

¿Qué le sigue motivando a jugar?

Hacer algo que me hace feliz y me hace sentir realizado. Es mi vía de escape. La vida es corta y debemos hacer lo que nos gusta. Mientras sea así, seguiré.

¿Es más fácil jugar hoy que cuando empezó?

Socialmente es más fácil, hay más aceptación e información. Pero la calidad de los jugadores ha aumentado mucho. Hoy es más difícil ganar, aunque sea más fácil ser jugador. Un jugador que juegue de forma recreativa, aficionado, hoy en día es un jugador con mucho nivel, hace unos años eso no era una realidad.

¿Cuál es la característica más importante en un jugador profesional?

Paciencia y disciplina, además de profesionalidad y atención al detalle. El control emocional es esencial. Los mejores jugadores de póker suelen ser pacientes y tener un control emocional muy por encima de la media.

¿Controlar las emociones es no mostrarlas?

Es tomar buenas decisiones. El póker no es más que un juego de decisiones, cuándo entro en una mano, cuándo no entro. Y las decisiones tienden a verse perjudicadas cuando somos demasiado emotivos. Emociones como la irritación o la ansiedad dañan las decisiones. Controlarlas mejora el rendimiento.

¿Y cómo gestiona la presión?

Es duro, no es una actividad muy recomendable para alguien con problemas cardíacos, de hecho es muy intensa. Muchos viajes, un nivel de estrés elevado. Hay muchas cosas que suceden en la mesa de póker que no existen en un trabajo algo más tradicional de nueve a cinco. Se gestiona con paciencia, control emocional y experiencia. Con el paso del tiempo obviamente se hace más fácil, pero es una actividad con un nivel de estrés muy por encima de la media.

¿Hay algún error común en los jugadores que empiezan?

La falta de paciencia suele ser uno de ellos y, a medida que las fichas van aumentando, la aversión al riesgo disminuye. Queremos mantener el mismo nivel de riesgo o de aversión al riesgo, independientemente de cómo vayan las cosas, y la mayoría de los jugadores tiende a subestimar eso.

¿El póker es más lectura humana o matemática?

Online es más matemático. En vivo, la lectura humana es muy importante. Las personas toman decisiones basadas en sus emociones y es posible leerlas. Hay información cuando estamos en la mesa, así que en la versión en vivo creo que sigue siendo muy importante esa lectura de las emociones para anticipar comportamientos y comprender si nuestro adversario está haciendo un farol o no.

¿Qué gestos o movimientos pueden indicar a veces ese tipo de comportamiento?

Las señales de nerviosismo o ansiedad son relativamente comunes, ya sea la incapacidad para estar tranquilo, mucha tensión en la cara, movimiento de las manos, al colocar las fichas la gente se pone más nerviosa, no consigue hacer movimientos más fluidos, cuando estamos nerviosos estamos más tensos, y esa tensión o falta de tensión corporal es lo que normalmente puede indicar si el jugador está cómodo con una mano fuerte o si en realidad tiene una mano algo más frágil y se siente nervioso.

¿Todavía hay torneos en los que se pone nervioso?

Casi siempre. Ese "nerviosillo" es una buena señal, muestra que me importa, es señal de que soy feliz con lo que hago. Con el paso del tiempo las mariposas se vuelven un poco más fáciles de controlar, pero en todos los torneos estoy ligeramente ansioso.

¿Qué ha aprendido con el póker que aplica en su vida fuera de la mesa?

Separar decisiones de resultados. Podemos tomar buenas decisiones y obtener malos resultados. La toma de decisiones no siempre genera el resultado que queremos. Puedo tomar una buena decisión en el póker y luego perder la mano porque las cartas así lo han dictado. Y comprender esto en la vida me ayuda mucho.

¿Portugal puede ser un destino habitual para torneos de póker?

Portugal podría ser un punto central del póker europeo, como mínimo, si no mundial. Las condiciones son óptimas. Existe una gran proximidad de vuelos desde la mayor parte de Europa, gracias al gran turismo que ya tienen Lisboa, Oporto o Madeira, algo que se puede combinar con el clima que tenemos aquí y la infraestructura que ya existe, no solo en los casinos, sino también la hotelera. Podríamos ser fácilmente un punto neurálgico del póker europeo si las autoridades competentes apuestan por ello.

¿Cuál ha sido la decisión más arriesgada que ha tomado en su carrera?

Salir del país en 2015, cuando el póker online estaba cerrado en Portugal. Me fui a Chequia, viví allí un año, viví tres años en Países Bajos y llevo siete años en Londres, esa fue la decisión más difícil, porque soy un enamorado de mi isla de Madeira.

¿Tiene alguna superstición antes de jugar?

No, en el póker, por desgracia, no tengo ninguna, pero me gusta decir que tener supersticiones da mala suerte, así que no tengo ninguna.

¿Qué haría de este festival un éxito?

Una gran participación y que los extranjeros se marchen con ganas de volver, no solo por el póker, sino por el país.

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