Ya está decidido el cartel definitivo de Eurovisión, con otros cinco países de vuelta a casa tras no superar la segunda semifinal del jueves.
Llegaron, vieron y vencieron. 10 participantes más se han clasificado para la Gran Final del sábado del Festival de Eurovisión.
Pero otras cinco propuestas se preparan para volver a casa tras quedar fuera de la segunda semifinal del jueves por la noche. Los representantes de Azerbaiyán, Luxemburgo, Armenia, Suiza y Letonia fueron eliminados.
Tras la votación de los jurados nacionales y del público de todo el mundo, los que completan las 25 plazas de la final incluyen al danés Søren Torpegaard Lund con la seductora 'Før Vi Går Hjem' (Antes de que regresemos a casa), a la estrella australiana Delta Goodrem con la potente balada 'Eclipse' y a la búlgara Dara con la pegadiza "Bangaranga".
También lograron el pase los cantantes Daniel Žižka, de Chequia, Leléka, de Ucrania, Alis, de Albania, Aidan, de Malta, Antigoni, de Chipre, Alexandra Căpitănescu, de Rumanía, y Jonas Lovv, de Noruega.
10 actuaciones más se aseguraron una plaza a través de la semifinal del martes, entre ellas las de los finlandeses Pete Parkkonen y Linda Lampenius, el rapero griego Akylas, el grupo serbio de metal gótico Lavina, el rapero moldavo de folk Satoshi y el cantante israelí Noam Bettan.
Reino Unido, Francia, Alemania e Italia se clasifican automáticamente para la final porque figuran entre los principales financiadores del certamen. Austria, ganadora el año pasado, tiene plaza en la final como país anfitrión.
Cinco países – España, Irlanda, Países Bajos, Eslovenia e Islandia – están boicoteando la 70ª edición de Eurovisión este año debido a la participación de Israel.
El representante israelí Bettan fue recibido con algunas protestas cuando actuó en la semifinal del martes. A diferencia de años anteriores, se permiten banderas palestinas en el recinto y la radiotelevisión pública austríaca 'ORF' asegura que no silenciará los abucheos.
El boicot de estos cinco países supone un golpe de ingresos y audiencia para uno de los mayores eventos culturales del mundo. Los organizadores señalan que la edición del año pasado fue seguida por una audiencia global de unos 166 millones de personas.
Bulgaria, Moldavia y Rumanía han regresado al certamen tras ausentarse en los últimos años por motivos artísticos o financieros, pero el número de participantes sigue siendo el más bajo desde 2003.
Aun así, Eurovisión confía en que el fervor se extienda y ha desvelado planes para una versión asiática, cuya primera edición está previsto que se celebre en Bangkok en noviembre.