En un momento en que la educación en los conciertos parece no poder ir a peor, la cantante de 23 años podría haber destapado una nueva frontera del comportamiento más vergonzoso de los fans.
Ser una estrella del pop debe de estar bastante bien en general, por los viajes, el dinero, esos fans entregados que te gritan las letras... Pero hay una realidad mucho menos glamurosa para la que la fama no te prepara, según Olivia Rodrigo, los olores.
En concreto, el olor a caca y a pis de los fans que se ponen pañales solo para mantener su sitio en primera fila.
En una entrevista reciente en Kiss FM, la cantante estadounidense de 23 años, que acaba de publicar su último álbum 'you seem pretty sad for a girl so in love', dijo: "He estado en ciertos conciertos y ciertos festivales donde la gente lleva pañales para poder estar en primera fila del espectáculo".
Luego, con la tranquila resignación de quien ha visto de todo, añadió: "Esa ha sido una experiencia como artista que he... olido".
Lo que hace que esta revelación sea aún más inquietante es darse cuenta de que el aroma no se quedaba solo en el público. Se habría desplazado, avanzando sin invitación por encima de las vallas, atravesando el foso de los fotógrafos, esquivando a seguridad y llegando hasta las fosas nasales de la pobre Olivia.
Y habrá que pensar también en los inocentes asistentes al concierto atrapados en el radio de la explosión. Una situación verdaderamente de mierda, en todos los sentidos posibles.
Por lo general, la calidad del aire en los conciertos se mueve en un espectro desagradable, pero asumible. ¿Humo de tabaco? Tolerable. ¿Una nube pasajera de vapeo con sabor a frambuesa ácida? Superable. ¿Un leve tufillo a sudor? Feo, pero esperado. ¿Un pañal sucio? Debería darte vergüenza.
Rodrigo, lejos de desanimarse, se prepara ahora para The Unraveled Tour, 86 conciertos con todas las entradas agotadas en Norteamérica y Europa, que arrancará el 25 de septiembre en Hartford y terminará el 10 de mayo de 2027 en el O2 de Londres.
Quienes hayan conseguido entrada, good for you, aunque quizá convenga colocarse unas cuantas filas más atrás.