Las excavadoras vuelven a trabajar en la Theresienwiese de Múnich. A casi tres meses del inicio de la Oktoberfest, ya ha comenzado el montaje de la mayor fiesta popular del mundo, una de las mayores obras temporales de Europa.
Por ahora, la Theresienwiese sigue siendo una inmensa obra, pero en unos meses volverán a reunirse aquí millones de personas para celebrar juntas. En Múnich han comenzado oficialmente este lunes los trabajos de montaje del Oktoberfest 2026. Hasta la inauguración, el 19 de septiembre, se levantarán en el recinto del mayor festival popular del mundo carpas festivas, atracciones, casetas y cervecerías al aire libre.
El montaje es cada año un enorme proyecto logístico. Durante unos tres meses se trabaja en la Theresienwiese antes de que las primeras personas puedan acceder al recinto festivo.
"Menos mal que el tribunal ha decidido a tiempo, podemos celebrar la Wiesn de 2026 como cada año y por eso hoy también empezamos a tiempo. Una de las mayores obras temporales de Europa arranca hoy, con entre 70 y 100 cargas de camión por carpa", declaró el responsable municipal de Economía de Múnich, Christian Scharpf, en el inicio de los trabajos.
El inicio de las obras ha estado precedido por un litigio sobre la adjudicación de varias carpas. La Wiesn es desde hace años un terreno muy disputado, una y otra vez se producen enfrentamientos por los codiciados emplazamientos y las concesiones más lucrativas. Solo después de que un tribunal rechazara el recurso de urgencia de uno de los licitadores descartados pudo la ciudad comenzar el montaje según lo previsto.
Tres meses de montaje para dos semanas de estado de excepción festivo
Para que todo esté listo al inicio del Oktoberfest, en las próximas semanas hay que llevar e instalar en la Theresienwiese miles de toneladas de material. Solo para las grandes carpas festivas hacen falta decenas de envíos en camión. A ello se suman las atracciones, las conducciones de suministro, las cocinas, las bodegas de cerveza y toda la infraestructura técnica.
Según el Ayuntamiento, el montaje empieza ahora antes que hace unos años, lo que deja más margen para compensar posibles retrasos por el tiempo. "El montaje dura en total un trimestre. Hace algún tiempo ya se decidió empezar antes con los trabajos, por la meteorología. Este verano se ha entendido más que nunca. Es bueno que hayamos empezado dos semanas antes y no ya entrado julio", explicó Scharpf.
Más de 6 millones de visitantes
Cuando el 19 de septiembre se abra el primer barril, la ciudad espera de nuevo varios millones de visitantes de todo el mundo. El año pasado acudieron a la Wiesn unas 6,7 millones de personas.
No obstante, marcar nuevos récords no es el objetivo, subrayó Scharpf. "Aquí no buscamos batir récords, la Wiesn también debe seguir siendo un lugar acogedor. La última vez fueron 6,7 millones de visitantes, está bien. Es una buena cifra, y algo así es lo que deseamos también para este año", señaló.
Hasta entonces se seguirá atornillando, martilleando y montando en la Theresienwiese. Donde hoy dominan el paisaje grúas, excavadoras y camiones, en algo menos de tres meses volverán a imponerse la música de viento, las jarras de cerveza y las atracciones. Para Múnich, la cuenta atrás hacia el Oktoberfest ha comenzado oficialmente.