El artista confirmó las sospechas con las que muchos especulaban. La estatua, que apareció en Waterloo place, tenía todos los elementos que apuntaban a que era de su autoría. Aunque no es por lo que es mundialmente conocido.
Este miércoles apareció en el centro de Londres una nueva estatua que representa a un hombre que camina hasta el extremo del pedestal. La figura sostiene un asta de bandera, cuya tela le cubre el rostro. La instalación apareció durante la noche en Waterloo Place, a unos 450 metros de Downing Street. Se encuentra cerca de las estatuas de Eduardo VII y del monumento a la guerra de Crimea.
Muchos daban por hecho que se trataba de la última obra del esquivo artista urbano, Banksy, una sospecha alimentada por el hecho de que su firma parece haber sido garabateada en la base de la escultura. Y finalmente el propio artista británico confirmó las sospechas mediante un post en su página de Instagram.
La estatua encaja con trabajos anteriores del artista, ya que el anónimo creador de Bristol suele lanzar mensajes políticos con sus obras. El hombre trajeado puede interpretarse como un político (dada la proximidad de la estatua a Downing Street), cegado por una bandera, es decir, por un patriotismo mal entendido, que avanza hacia el borde del precipicio. Una descripción bastante ajustada de la situación actual.
Banksy ha vuelto recientemente a los titulares a raíz de un reportaje publicado a principios de este año por Reuters, que afirma revelar la identidad del artista. Las supuestas pruebas irrefutables del reportaje se basan en un viaje que el artista realizó a Ucrania en 2022, en fotografías difundidas por antiguos colaboradores y en una nota manuscrita de confesión tras una detención en Nueva York en el año 2000.
Según el reportaje, Banksy sería en realidad Robin Gunningham, de 51 años y originario de Bristol, aunque la investigación sostiene que hace algunos años cambió su nombre por el más común de David Jones para evitar ser identificado.
Banksy siempre ha optado por mantener su identidad en el anonimato, una forma de seguir trabajando sin las limitaciones de la fama. Ese anonimato también le ha servido como protección frente a posibles persecuciones policiales.