Las celebraciones del Día de Sherlock Holmes comenzaron a principios de este mes, cuando miembros de la Sherlock Holmes Society de Londres viajaron a las cataratas de Reichenbach, en Suiza, para recrear una de las escenas de muerte ficticia más famosas de la literatura.
Desde el 221B de Baker Street, en el centro de Londres, hasta una cascada al borde de un acantilado en los Alpes suizos, generaciones de detectives aficionados celebraron el viernes el Día Internacional de Sherlock Holmes.
Los seguidores conmemoran el cumpleaños de sir Arthur Conan Doyle en homenaje al autor y al detective más famoso del mundo, cuyas aventuras siguen marcando la cultura popular desde finales del siglo XIX.
Pero las celebraciones ya empezaron a principios de este mes, el 3 de mayo, cuando entusiastas viajaron a las cataratas de Reichenbach, en Suiza, para recrear una de las escenas de muerte ficticia más famosas de la literatura.
Muchos aficionados reconocerán esa fecha como la del fatídico enfrentamiento entre Sherlock Holmes y su némesis, el profesor James Moriarty, que dejó boquiabiertos a los lectores de 'The Final Problem' (El problema final).
En el relato original de 1893, Holmes desaparece por el borde de la cascada junto a Moriarty, dejando que su inseparable compañero, el doctor John Watson, encuentre una carta de despedida junto al agua.
Conan Doyle concibió la escena para acabar definitivamente con Holmes porque temía que las historias del detective eclipsaran lo que él consideraba sus escritos históricos más serios.
En aquella época, los lectores cancelaron sus suscripciones a revistas, llevaron brazaletes negros de luto y protestaron contra la muerte de Holmes. 10 años después, Conan Doyle rectificó y resucitó al personaje en 'The Adventure of the Empty House' (La casa deshabitada) donde desveló que el detective había fingido su muerte y había sobrevivido a la caída.
Es una peregrinación
Con capas victorianas, gorras de cazador y trajes de época, los miembros de la Sherlock Holmes Society de Londres recrearon el 3 de mayo la lucha entre Holmes y Moriarty en las cataratas de Reichenbach.
Fundada en 1951, la sociedad reúne a lectores, coleccionistas, académicos y entusiastas de la obra de Conan Doyle. El viaje a las cataratas de Reichenbach siguió parte del recorrido descrito en 'The Final Problem' (El problema final). Los miembros recorrieron Suiza en autobuses clásicos antes de subir a un tren cremallera que asciende de forma pronunciada hacia la cascada.
Las cataratas de Reichenbach se convirtieron en uno de los escenarios más famosos de la ficción detectivesca después de que Conan Doyle visitara la zona durante un viaje en 1893.
Philip Porter, escritor y editor que interpretó a Sherlock Holmes en la recreación de la asociación, aseguró que el propio escenario sigue siendo clave en el atractivo de las historias. "Es una peregrinación", dijo. "Es un escenario muy dramático; el sonido, el fondo, la música que nos llega del agua en cascada".
Peter Horrocks, que interpretó a Moriarty, admitió que la vuelta a la vida normal después de pasar varios días metido en el traje del villano puede ser complicada. "Es una sensación extraña quitarse esta ropa", dijo. "Con el tiempo acabas habitando al personaje que interpretas".
La dirección más famosa del mundo
En el 221B de Baker Street, el Museo de Sherlock Holmes atrae visitantes desde que abrió en 1990, con curiosidades como el violín y el juego de química de Holmes, además de un revólver escondido en el interior de un libro ahuecado.
Según los relatos, Holmes vivió en la casa adosada georgiana entre 1881 y 1904 y compartió la residencia con Watson. Pero el 221B no existía en realidad cuando Conan Doyle escribía, la numeración de Baker Street no llegaba tan lejos entonces.
El museo, situado físicamente entre los números 237 y 241, tuvo que recibir un permiso especial del Ayuntamiento de Westminster para poder exhibir el célebre número. "Debe de ser la dirección más famosa del mundo, diría yo", señala el guía Paul Leharne. "Sea cual sea la reencarnación que adopte Sherlock Holmes, siempre vivirá en el 221B de Baker Street".
Los relatos de Sherlock Holmes contribuyeron a establecer muchas de las convenciones de la novela policíaca moderna. Entre 1887 y 1927, Conan Doyle escribió cuatro novelas de Holmes y 56 relatos breves, en los que introdujo técnicas como la deducción forense, la observación minuciosa y el análisis lógico que después se convirtieron en elementos habituales de la ficción criminal.
Desde entonces, las historias se han adaptado al teatro, al cine y al cómic en todo el mundo, con interpretaciones de Jeremy Brett, Basil Rathbone, Christopher Lee, Robert Downey Jr. y Benedict Cumberbatch.
El actor británico Hero Fiennes Tiffin protagoniza la última encarnación del personaje en la nueva serie precuela de Amazon Prime 'Young Sherlock', (El joven Sherlock) creada por Guy Ritchie y estrenada a comienzos de este año. Ya se prepara una segunda temporada.