El tribunal de Los Ángeles escuchó que el asistente personal que vivía con Matthew Perry, Kenneth Iwamasa, tuvo un papel central en la caída del actor de 'Friends' en la adicción a la ketamina y le inyectó una dosis mortal de la droga.
Kenneth Iwamasa, asistente personal interno del actor de 'Friends' Matthew Perry, ha sido condenado a prisión por su papel en la muerte del intérprete.
De 60 años, se declaró culpable de conspiración para distribuir ketamina con resultado de muerte. Actuó como mensajero de drogas de Perry y admitió haberle administrado personalmente entre seis y ocho inyecciones de ketamina ilegal en los últimos días de su vida.
Iwamasa, amigo del actor desde hace años, fue contratado con un sueldo anual de 150.000 dólares porque el entorno de Perry confiaba en que le ayudaría a mantenerse sobrio. Pero acabó convirtiéndose en su principal cómplice en la adicción.
Iwamasa fue la pieza clave a la hora de conseguir drogas ilícitas para Perry y trabajó estrechamente con cómplices como el doctor Salvador Plasencia, que le enseñó a poner las inyecciones.
Fue la última persona que vio a Perry con vida y quien lo encontró muerto en su jacuzzi.
En un primer momento, Iwamasa negó cualquier implicación y destruyó pruebas, pero meses después llegó a un acuerdo con la Fiscalía y se convirtió en su testigo principal.
Juicio y crisis de confianza
La vista del miércoles, que se prolongó casi tres horas, enfrentó a abogados, al juez y a los allegados de Perry en un intenso debate sobre hasta qué punto se puede responsabilizar a un empleado cuando trabaja para una figura poderosa con problemas de adicción.
"Su lealtad hacia el señor Perry era absoluta", defendió el abogado de Iwamasa, Alan Eisner, que subrayó la devoción de su cliente por el actor. "Adoraba al señor Perry, lo tenía en un pedestal. Todo lo que hacía era complacerlo y acomodarse a sus deseos".
Pero Lisa Ferguson, gestora de los negocios de Perry durante años y ahora albacea de su patrimonio, sostuvo con firmeza que la culpa era de Iwamasa. Lo acusó de expulsar deliberadamente a personas del entorno del actor, incluidos acompañantes de sobriedad y personal médico, para aumentar su control y su influencia sobre la adicción de Perry.
"Lo que eres es el monstruo que lo mató", dijo Ferguson. Afirmó que desde la muerte de Perry no ha mostrado "ni un ápice de culpa ni de remordimiento" y que debería "pudrirse en la cárcel".
Su condena pone de facto fin al amplio proceso judicial contra cinco personas implicadas de distintas formas en la sobredosis de Perry, que provocó su muerte el 28 de octubre de 2023.