El famoso mosaico del toro de la Galería Vittorio Emanuele II está siendo restaurado después de que décadas de buscadores de suerte desgastaran su parte más delicada.
Los testículos del toro más famoso de Milán han vuelto a convertirse en un asunto de preocupación cívica.
Desde hace generaciones, los visitantes hacen cola en el interior de la Galleria Vittorio Emanuele II para girar sobre los talones sobre las baldosas rosas que representan los testículos de un toro, una tradición insólita a la que se atribuye la capacidad de traer buena suerte y garantizar el regreso a la ciudad.
Más de un siglo de entusiastas giros sobre los talones ha dejado huella.
Esta semana, los operarios han colocado una barrera protectora alrededor del famoso mosaico, justo cuando Milán ha comenzado a restaurar la obra por primera vez desde 2017.
"Cada día miles de personas realizan el famoso giro sobre los talones. El punto de la suerte de la Galleria se ha ido desgastando con el tiempo", señalaron en un comunicado los concejales Emmanuel Conte y Marco Granelli.
El toro más cotizado
El mosaico ocupa un lugar destacado en el Octágono, el cruce central de la Galleria Vittorio Emanuele II, una galería comercial del siglo XIX que conecta la Piazza del Duomo con la Piazza della Scala.
Construida entre 1865 y 1877, la Galleria es célebre por su altísima bóveda de cristal, sus suelos de baldosas y sus boutiques de lujo, que van desde Gucci y Prada hasta la refinada pastelería Marchesi 1824.
El torino, 'toro pequeño' en italiano, es uno de los cuatro mosaicos del suelo que representan los escudos de ciudades vinculadas al Reino de Italia. Como indica su nombre, representa a Torino, o Turín, que era la capital de Italia cuando comenzaron las obras de la Galleria, mientras que Roma está representada por una loba, Florencia por un lirio y Milán por su cruz roja.
Se desconoce con exactitud cuándo o por qué empezó la tradición de girar sobre los talones, pero ya era popular entre los milaneses antes de comienzos del siglo XX.
Quienes buscan un golpe de suerte se alegrarán de saber que la reforma no es de gran envergadura. Solo consiste en retirar las partes dañadas del mosaico, consolidar la superficie subyacente e instalar baldosas de sustitución antes de rejuntar y pulir la zona.
Los trabajos comenzaron a principios de esta semana y está previsto que terminen antes del fin de semana. Sin embargo, si la historia sirve de guía, probablemente no será más que una solución temporal.