Víctor Coyote, nombre artístico de Víctor María Aparicio Abundancia, ha muerto este jueves en Galicia en un accidente de bicicleta. Tenía 67 años y dejó tras de sí una carrera que saltó sin pudor entre la música, el cómic, el cine y los videoclips durante más de cuatro décadas.
Hay pocas etiquetas que le sirvieran a Víctor Coyote, y esa fue siempre su mejor tarjeta de presentación. Nacido en Tui en 1958, este jueves ha muerto en un accidente de bicicleta, dejando una trayectoria que empezó en el punk de finales de los setenta y terminó, cerca de los setenta años, sin haber dejado de reinventarse.
Su carrera musical arrancó en 1979 con la fundación de Los Coyotes, banda que lideró junto a Fernando Gilabert y de la que tomó su sobrenombre. El grupo nació dentro del 'psychobilly', pero pronto derivó hacia ritmos latinos, convirtiéndose en pioneros de ese cruce sonoro en España mucho antes de que otros lo popularizaran.
Su primer disco, 'Mujer y sentimiento' (1985), los situó en el mapa de la movida, un movimiento a caballo entre Vigo y Madrid del que Víctor Coyote fue una de las figuras más inquietas. La banda cambió de nombre en 1988, Los Coyotes de Víctor Abundancia, y firmó uno de sus temas más recordados, 'Esta noche me voy a bailar', antes de separarse definitivamente en 1992.
Vídeos, cómics y el Xabarín Clun
La disolución del grupo no significó una pausa, sino un cambio de formato. Víctor Coyote llevaba ya años compaginando la música con el cómic, con colaboraciones en la revista 'Madriz' entre 1984 y 1987, y se lanzó de lleno a la dirección de videoclips y al dibujo.
Firmó el vídeo de 'Milonga', de Los Rodríguez, y el de 'Carmiña Vacaloura', tema que formó parte de la banda sonora del Xabarín Club y que sigue instalado en la memoria de buena parte de una generación de gallegos. En paralelo publicó monografías de cómic como 'Come yuca' (1998) y participó en publicaciones colectivas que confirmaron su lugar en la escena gráfica española.
Una carrera en solitario imposible de encasillar
En 1995 volvió al estudio en solitario con 'Lo bueno, dentro, disco' del que salió Jaguarundi, sintonía de la Vuelta Ciclista a España ese mismo año. A partir de ahí siguió publicando música, dibujando y rodando, sin atarse nunca a un único lenguaje.
En una entrevista reciente definía su propio trabajo como el de alguien con "más vista que oído", y en 2024, al presentar su cómic 'Si te falta calle', explicaba que el humor era un ingrediente inevitable en su obra, aunque nunca el único: reflejar la vida, decía, exige siempre un poco de él.
Víctor Coyote no dejó de trabajar ni de exponerse en público en sus últimos años. El pasado mes de mayo hizo de guía por su propia trayectoria en una entrevista, y fue precisamente protagonista del Festival de Cans repasando ocho de sus trabajos más recordados. Su muerte este jueves, en un accidente de bicicleta, cierra de forma abrupta una carrera que hasta el final se resistió a quedarse quieta en un solo oficio.