Karoline Leavitt anunció esta semana que deja su cargo de secretaria de Prensa de la Casa Blanca. Desde su relación combativa con la prensa hasta los momentos virales que la han hecho célebre, repasamos sus episodios más polémicos.
La administración Trump ha perdido de forma inesperada su altavoz esta semana, tras conocerse que la portavoz de la Casa Blanca Karoline Leavitt ha presentado su dimisión para pasar más tiempo con su familia.
Algunos han bromeado (fuente en inglés) con que su marcha se produjo pocos días después de que Donald Trump la dejara a ella y a varios miembros de su gabinete en un avión señuelo que fue supuestamente objetivo de una amenaza terrorista, mientras él era embarcado de incógnito en un vuelo secreto fuera de Turquía.
La versión oficial es que Leavitt se marcha por motivos personales, ya que afirmó en las redes sociales que, desde el nacimiento de su segundo hijo, se había dado cuenta de que "no puede ser la mejor madre" mientras dedica el "tiempo, la energía y la atención constantes" que exige su trabajo.
En cualquier caso, lo que sí está claro es que ha durado más que muchos de sus predecesores, como Sean Spicer y Kayleigh McEnany. Durante sus dieciocho meses en el cargo, esta portavoz de 28 años, la persona más joven que ha ocupado el puesto, se ha convertido en un activo valioso para Donald Trump, que la ha descrito como "una de mis colaboradoras de más confianza".
También ha sido enormemente divisiva. Para algunos, es una leal defensora de Trump, firme e inquebrantable, otros la describen como una fanática MAGA deshonesta y verbalmente abusiva.
La noticia de su dimisión ha provocado tanto decepción entre la base de Trump, consciente de que le resultará difícil encontrar sustituto para alguien tan entregada a defenderle en cada una de sus numerosas controversias, como vítores entre quienes se refieren de forma habitual a ella como "KKKaroline Leavitt".
Su etapa detrás del atril de la Casa Blanca no ha estado exenta de polémica.
Ya se tratara de atacar a periodistas y querer controlar el acceso de la prensa a la Casa Blanca, de afirmar falsedades demostradas o de elogiar de manera hiperbólica los logros de Trump al inicio de sus comparecencias, aquí repasamos cinco de los momentos más controvertidos de Leavitt.
Los preservativos en Gaza
Incluso algunos de los críticos más duros de Karoline Leavitt han admitido que su encendida defensa de Trump ha sido llamativa incluso para los estándares de esta administración. Varios han señalado también en internet que sus desvíos respecto a los hechos y la verdad han hecho que los "hechos alternativos" de la entonces asesora de Trump Kellyanne Conway parezcan inocentes en comparación.
En su primera rueda de prensa en la Casa Blanca, Leavitt anunció que la administración Trump había frustrado un plan para utilizar dinero de los contribuyentes y "financiar preservativos en Gaza".
Afirmó que DOGE y la Oficina de Gestión y Presupuesto de Estados Unidos habían "detectado que estaban a punto de salir por la puerta unos 50 millones de dólares de los contribuyentes para financiar preservativos en Gaza".
Trump repitió la afirmación, pero añadió que los preservativos eran para Hamás.
Las declaraciones de Leavitt dieron la vuelta al mundo precisamente porque no se aportó ninguna prueba de ese insólito plan federal para gastar millones en preservativos en Gaza. Expertos en la ayuda estadounidense a Gaza y en la cooperación sanitaria mundial se mostraron desconcertados con la afirmación, y Steve Fake, portavoz de la ONG de ayuda Anera, dijo entonces a CNN que "definitivamente no hay ninguna compra de preservativos".
"Hemos preguntado y nadie tiene claro a qué se está refiriendo".
El conflicto con Associated Press
En marzo de 2025, el reportero de AP Josh Boak cuestionó a Leavitt por la política arancelaria de Trump, argumentando que los aranceles funcionan como impuestos para los importadores.
"En realidad no está aplicando subidas de impuestos", dijo Leavitt. "Los aranceles son una subida de impuestos a los países extranjeros que, una vez más, nos han estado estafando. Los aranceles son una rebaja fiscal para el pueblo estadounidense y el presidente es un firme defensor de las bajadas de impuestos".
Boak insistió diciendo: "Lo siento, ¿alguna vez ha pagado un arancel? Porque yo sí. No se cargan a las empresas extranjeras, se cargan a los importadores".
Leavitt respondió calificando la pregunta de "insultante" y añadió: "Ahora me arrepiento de haber dado una pregunta a Associated Press".
A modo de contexto, el intercambio se produjo en plena disputa entre la administración Trump y AP por la terminología empleada por la agencia.
De hecho, la administración Trump les vetó el acceso a actos de prensa porque AP seguía refiriéndose al golfo de México por su nombre real, en lugar de adoptar el deseo de Trump de rebautizarlo como "golfo de América".
"Es un hecho que la masa de agua frente a la costa de Luisiana se llama golfo de América", afirmó Leavitt, que defendió las restricciones a AP asegurando que pedía cuentas a los medios que difundieran "mentiras".
Las sanciones contra AP se levantaron más tarde, pero los incidentes demostraron hasta qué punto Leavitt estaba decidida a tomar el control del sistema de pool de prensa, con la intención de decidir quién tenía acceso y quién no. Posteriormente añadió personalidades MAGA al cuerpo de prensa permanente, podcasters y aliados que no encajaban en su definición de medios de comunicación: "La prensa solo quiere hacer quedar mal al presidente. Nada más. Es un hecho".
Los críticos describieron estos intentos como "la introducción de propagandistas" y una forma de socavar las funciones esenciales del "Cuarto Poder".
Leavitt se defendió a sí misma y a la administración asegurando que se trataba de un esfuerzo por ampliar el acceso más allá de los medios tradicionales.
La pulla viral de "tu madre"
Leavitt se ha enfrentado constantemente a los periodistas a los que considera "extremistas de izquierdas" u "odiadores de Trump", pero un intercambio cayó como una losa, lo que llevó a muchos a tildar al círculo íntimo del presidente de "imbécil", "infantil" y "pueril".
Leavitt se volvió viral el pasado octubre cuando compartió en X una imagen de un intercambio de mensajes (fuente en inglés) con el corresponsal de la Casa Blanca del 'HuffPost', S.V Dáte.
En aquel momento, Trump planeaba reunirse con el presidente ruso Vladímir Putin en Hungría.
"¿Es consciente el presidente de la importancia de Budapest?", preguntó Dáte en su mensaje a Leavitt, y añadió: "En 1994, Rusia prometió, en Budapest, no invadir Ucrania si entregaba las armas nucleares que heredó cuando se disolvió la Unión Soviética. ¿No ve por qué Ucrania podría objetar ese lugar?"
Dáte terminó el mensaje con la pregunta "¿Quién sugirió Budapest?", seguida de un educado "Gracias".
Leavitt respondió: "Tu madre".
Después calificó a Dáte de "operador de extrema izquierda al que nadie toma en serio" y añadió: "Deja de enviarme tus preguntas falsas, sesgadas y basura".
Con una sola respuesta que se hizo viral, Leavitt evidenció hasta qué punto estaba dispuesta a despreciar la función de la prensa de pedir cuentas a los presidentes y lo poco que le importaba medir sus palabras con los periodistas a los que percibía como "anti Trump".
La respuesta llevó además a que innumerables comentaristas en internet subrayaran la hipocresía de acusar a un periodista de falta de seriedad y profesionalidad por una pregunta de interés informativo y contestar con una réplica más propia de un patio de colegio.
Los archivos Epstein, un "bulo"
El pasado noviembre, Leavitt describió los archivos Epstein como "un bulo que están alimentando unos demócratas oportunistas".
Prosiguió diciendo que Trump conocía a Epstein porque ambos vivían en Palm Beach y que Trump lo expulsó de su club Mar-a-Lago porque "Jeffrey Epstein era un pederasta y un tipo repugnante".
A comienzos de este año, en febrero, los periodistas presionaron a Leavitt sobre la relación del secretario de Comercio Howard Lutnick con Epstein, ya que Lutnick había reconocido haber visitado la isla privada de Epstein en 2012, pese a haber afirmado previamente que había roto la relación años antes.
Leavitt respondió de inmediato defendiendo al secretario de Comercio como "un miembro muy importante del equipo del presidente Trump" antes de criticar a los reporteros por sus preguntas.
"Solo señalaré que hay muchos logros en las noticias esta semana sobre los que la gente de esta sala no ha preguntado, porque siguen planteando preguntas sobre el mismo tema, así que voy a enumerarlos", dijo Leavitt.
A continuación empezó a recitar los últimos resultados de la bolsa y dio por terminada bruscamente la rueda de prensa con estas palabras: "El presidente está muy ocupado hoy y mañana le verán a todos en el acto del East Room en el que presumirá de la política energética de su administración".
Abandonó el escenario para estupor del pool de prensa.
La pregunta sobre ICE de un "propagandista de izquierdas"
En enero de 2026, el columnista de 'The Hill' Niall Stanage preguntó a Leavitt por ICE, tras el tiroteo mortal de Renee Nicole Good a manos de un agente de ICE.
Stanage enumeró estadísticas según las cuales 32 personas murieron bajo custodia de ICE en 2025 antes de referirse a la muerte de Good.
Leavitt le preguntó: "¿Por qué fue asesinada, por desgracia y de forma trágica, Renee Good?"
Stanage respondió: "Porque un agente de ICE actuó de forma temeraria y la mató sin justificación".
La respuesta de Leavitt fue considerada por muchos un ejemplo de manual de evasiva e inaceptable.
"Bien, entonces es usted un reportero parcial con una opinión de izquierdas", dijo. "Porque es usted un propagandista de izquierdas. No es un reportero, se hace pasar por periodista en esta sala. Y queda clarísimo por el planteamiento de su pregunta. Y usted y la gente de los medios que tienen unos sesgos así pero fingen ser periodistas no deberían ni siquiera estar sentados en ese asiento".
"Pretende que es periodista, pero es un activista de izquierdas", continuó. "La pregunta que acaba de plantear y su respuesta demuestran que es parcial. Debería informar sobre los hechos".
Leavitt dejará el cargo de portavoz de la Casa Blanca a finales de agosto. En el momento de escribir estas líneas no hay indicios de quién la sustituirá.