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Tokio 2020: la camas olímpicas funcionan para practicar sexo y también salvar el Planeta

Una habitación de la villa olímpica con dos camas de cartón
Una habitación de la villa olímpica con dos camas de cartón   -   Derechos de autor  Akio Kon/AP
Por Marthe de Ferrer
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Si has pasado mucho tiempo en Twitter últimamente, habrás visto una afirmación inusual: que las camas de la villa olímpica de los atletas están diseñadas para evitar el sexo.

La puritana acusación se debe a que los organizadores de Tokio 2020 han optado por camas hechas de cartón. Las inusuales estructuras modulares han llevado a especular con la posibilidad de que los organizadores hayan elegido deliberadamente estructuras incapaces de soportar el peso de dos personas, sobre todo si éstas se dedican a socializar de forma extracurricular.

El corredor estadounidense y medallista de plata olímpico Paul Chelimo compartió fotos de las camas, alegando que el diseño está "destinado a evitar la intimidad entre los atletas", sobre todo para prevenir la propagación del COVID-19.

Chelimo llegó a bromear diciendo que los atletas deberían tener cuidado si mojan la cama, pues de lo contrario acabarían durmiendo en el suelo.

Aunque las villas olímpicas tienen una cierta reputación por sus actividades lascivas (en los anteriores Juegos de Río se distribuyó la cifra récord de 450.000 preservativos a los atletas, suficientes para 42 cada uno), y los organizadores están sin duda preocupados por evitar un brote de COVID, las camas no son deliberadamente a prueba de sexo.

Eso sí, la organización ha distribuido muchos menos preservativos, un tercio que los que se ponen a disposición habitualmente.

¡Las camas de cartón sostenible son resistentes!
Portavoz de Airweave
Proveedor oficial de camas para Tokio 2020

De hecho, las camas son capaces de soportar hasta 200 kg, lo que, teniendo en cuenta que el peso medio de un atleta en Río era de 72 kg, es más que capaz de soportar al menos dos personas.

El gimnasta irlandés Rhys McClenaghan incluso puso las camas a prueba él mismo, como un servicio personal para cualquier otro atleta que quiera experimentar con el límite de peso. McClenaghan compartió un vídeo en Twitter en el que aparecía saltando sobre la cama.

"Al parecer, están pensadas para romperse ante cualquier movimiento brusco", dice la gimnasta en el vídeo, mientras salta sobre el colchón. "¡Es falso! Noticias falsas! ¡Fake news!"

El canal oficial de los Juegos Olímpicos incluso agradeció a McClenaghan por "desmentir el mito", destacando que "¡las camas de cartón sostenible son resistentes!"

No son antisexo, solo ecológicas

Aunque las camas han suscitado muchas especulaciones divertidas en las redes sociales, son mucho más sólidas de lo que la gente quizá se crea. Y además van con mensaje.

Es la primera vez en la historia de los Juegos Olímpicos que las camas de los atletas se fabrican casi por completo con materiales renovables. Airweave, una empresa japonesa de ropa de cama, proporciona unas 18.000 camas y colchones.

"Las camas de cartón son en realidad más resistentes que las de madera o acero", dijo ayer Airweave en un comunicado.

Los colchones son modulares, lo que significa que pueden adaptarse a las diferentes formas del cuerpo de los atletas, y están hechos de fibras de polietileno, que, según Airweave, pueden reciclarse infinitas veces.

Las camas forman parte del plan general de sostenibilidad de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, que pretende garantizar que el medio ambiente esté en el centro del evento, con un legado que se extienda más allá de 2021.

Aunque las camas pueden ser sostenibles y capaces de soportar las actividades íntimas de los adultos, cabe destacar que, con tres casos de COVID-19 ya registrados en la villa de los atletas, probablemente sea prudente que sólo se utilicen para dormir en los Juegos de este año.

Versión original en inglés de la sección Green.