La UE y Costa de Marfil cooperan en la producción sostenible de cacao

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Por Cyril Fourneris
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En un momento en que la Unión Europea va a introducir en 2025 nuevas normas para luchar contra la deforestación, Euronews viaja a Costa de Marfil para conocer a los hombres y mujeres que defienden una producción de cacao responsable y sostenible.

A los europeos les encanta el chocolate. ¿Pero pueden comerlo con la conciencia tranquila?

Nuestro planeta ya ha perdido casi la mitad de sus bosques, principalmente a causa de nuestros hábitos de consumo. 

Es por eso que la Unión Europea ha pasado a la acción. A partir de 2025, una nueva normativa prohibirá la venta de cualquier producto derivado de la deforestación. Se llama EUDR.

La lucha de los bosques amenazados

Mientras se acerca su aplicación, visitamos el primer productor mundial de cacao, Costa de Marfil. Este país de rápido crecimiento es uno de los principales socios de la UE para garantizar la trazabilidad del cacao, que representa más de una décima parte de su PIB.

El 90 % de los bosques de esta zona han desaparecido en los últimos cincuenta años. Y lo poco que queda está amenazado por la infiltración del cacao.

Para luchar, el bosque de Mabi-Yaya ha sido declarado recientemente reserva natural. Estos paramilitares se han desplegado para protegerlo. Después de caminar unos minutos, nos encontramos con algunos árboles quemados y una plantación ilegal.

Coronel Alain Toulo, Oficina de Parques y Reservas de Costa de Marfil (OIPR)
Coronel Alain Toulo, Oficina de Parques y Reservas de Costa de Marfil (OIPR)Euronews

"Estas son las plantas de cacao. Lo que ocurre es que prenden fuego a los árboles grandes. Y una vez que estos árboles mueren, el cacao tiene inmediatamente acceso a la luz y produce. Algunos bosques han desaparecido a causa del cultivo extensivo del cacao" nos dice el coronel Alain Toulo, de la Oficina de Parques y Reservas de Costa de Marfil (OIPR).

Las incursiones humanas también han tenido un efecto perjudicial sobre la fauna salvaje. Pero los agentes mantienen la esperanza. 

Uno de los objetivos de la UE es garantizar que el cacao plantado en estas zonas protegidas nunca llegue a Europa. Pero, ¿cómo estar seguros?

Una agricultura sostenible

Las empresas pueden apoyarse en cooperativas como Cayat, pionera en trazabilidad.

Como titular de etiquetas ecológicas, vende su cacao a un precio más elevado e invierte en el seguimiento de sus 3300 socios. Sus datos figuran en estos sellos en cuanto se pesan los sacos.

Al escanear este código, la bolsa dirá de dónde viene, de qué productor procede.
Al escanear este código, la bolsa dirá de dónde viene, de qué productor procede.Euronews

"Si escaneas esto, la bolsa te dirá de dónde viene, de qué productor procede... Es totalmente rastreable, sabemos dónde se ha producido. Sabemos que no es cacao deforestado ni cultivado en zonas protegidas. El cacao es seguro, y eso también puede darnos más clientes", explica Robert Yao Nguettia, secretario general de la cooperativa Cayat.

La cooperativa también apoya a sus productores, con entrenadores que les enseñan buenas prácticas agrícolas: 

"Cuando una planta empieza a envejecer, la sustituimos por una nueva, para evitar que planten en el bosque. Ese es nuestro plan para animar a los productores a no deforestar", dice Kobe Nan Koffi Kouman.

Jérôme Assi Obo, cacaocultor, se beneficia del plan: recibe una prima medioambiental y tiene mejores rendimientos:

"Antes no producía más de 500 kg, 600 kg (al año). Ahora puedo llegar a 1 tonelada, incluso 1,2 toneladas..."

Según Robert Yao Nguettia, "antes, los cultivadores pensaban que podían ganar dinero cultivando extensivamente. Pero en realidad, ni siquiera podían mantener lo que quedaba. Para luchar contra la deforestación, hay que conseguir que la gente produzca mucho a partir de una superficie pequeña".

Costa de Marfil aspira a implantar un sistema nacional de trazabilidad. Este enorme proyecto se emprendió mucho antes de que se anunciara el reglamento europeo, aquí en Abiyán, en la sede del poderoso Conseil du Café-Cacao (CCC).

El objetivo es geolocalizar cada parcela, estimar su capacidad y digitalizar los pagos. La organización está distribuyendo una tarjeta electrónica a cada uno del millón de productores del país.

"Quien no tenga tarjeta ya no podrá vender su cacao"
"Quien no tenga tarjeta ya no podrá vender su cacao"Euronews

_"Quien no tenga tarjeta ya no podrá vender su cacao. Y se podrá ver muy claramente que tal o cual agricultor ha producido en tal o cual lugar._Si hacemos que el cacao sea trazable, el mercado tiene que aceptarlo. Entregando las tarjetas a los agricultores, podemos pagar una prima a los agricultores de Costa de Marfil. Este cacao debe ser premiado y pagado como tal", explica el director general del CCC, Yves Brahima Koné.

Costa de Marfil también ha elaborado un mapa de utilización del suelo para el 31 de diciembre de 2020, fecha de referencia del reglamento europeo sobre deforestación. El mapa debería permitir a los exportadores demostrar que el cacao no procede de una zona deforestada.

Esta iniciativa contó con el apoyo de la Unión Europea, de donde salen más de la mitad de las habas exportadas desde Costa de Marfil.

"Costa de Marfil es plenamente consciente de los retos, pero se está preparando con varios instrumentos para afrontarlos y estar preparada, para seguir exportando su cacao a la Unión Europea, que quiere cacao marfileño", declaró Francesca Di Mauro, embajadora de la Unión Europea en la República de Costa de Marfil.

La Unión Europea se arma contra la deforestación

En Europa muchos también se están preparando. A partir de 2025, las empresas que no entren en el juego se arriesgan a fuertes multas. E incluso ver prohibidos sus productos en el mercado común.

En Países Bajos, el mayor importador mundial de cacao, visitamos a un chocolatero que ha hecho de la sostenibilidad y la trazabilidad una prioridad desde el principio. Y es todo un éxito.

Tony's chocolonely ha demostrado que puede conciliar la producción masiva y el comercio justo: la empresa paga por su cacao un 50% más que el precio de mercado. Es cliente de la cooperativa que visitamos en Adzopé. La marca afirma que ya cumple la EUDR.

"Acogemos con gran satisfacción el reglamento EUDR porque nos está elevando las expectativas del sector. Una vez que se sabe quiénes son los agricultores y dónde están ubicados, se puede empezar a trabajar con las cooperativas y las familias de agricultores para encontrar soluciones. Y eso se puede hacer a largo plazo. Y este es un llamamiento a todas las empresas del sector para que paguen un precio más alto. Eso desafiará los problemas subyacentes de la pobreza que crean la deforestación y el trabajo infantil en las cadenas de suministro", nos explicaKatie Sims, directora de Asociaciones y responsable de estrategia cooperativa, Tony's Chocolonely.

Por otro lado, algunas empresas han expresado su preocupación ante esta nueva ley, que abarca otros seis productos, entre ellos la madera y la carne de vacuno.

Virginijus Sinkevičius, comisario europeo de Medio Ambiente es uno de los creadores del reglamento, y nos explica más al resepcto:

"Creo que es importante verlo no como un reto, sino como una oportunidad. La UE ha puesto sobre la mesa una acción real. La aplicación, que en primer lugar requiere datos de geolocalización del terreno, es bastante sencilla de conseguir hoy en día. En segundo lugar, por supuesto tiene que ser verificable. Pero al fin y al cabo, eso garantizaría que los europeos no son parte del problema, sino parte de la solución".

Lo que estamos resolviendo aquí no es un problema de la UE, es un problema mundial.
Virginijus Sinkevičius
Comisario europeo de Medio Ambiente

Según él, es importante preocuparnos por los bosques que no están en la UE, ya que nos estamos acercando al momento en que "sumideros de carbono, se convierten en emisores de carbono". 

"Creo que eso sería un desastre enorme, que no se puede revertir ni con políticas ni con tecnología. Tenemos que frenar la tasa de deforestación teniendo en cuenta las dimensiones sociales de los pueblos indígenas".

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