Las autoridades de Corea del Sur han confirmado que la controvertida industria de la cría de osos para extraer bilis llegará a su fin como parte de una campaña de bienestar animal.
Corea del Sur pondrá fin oficialmente esta semana a su menguante y muy criticada industria de cría de osos para la extracción de bilis, aunque todavía hay unos 200 osos enjaulados y criados por sus vesículas biliares.
El Ministerio de Clima, Energía y Medio Ambiente anunció que prohibirá la cría y posesión de osos y la extracción de su bilis a partir del 1 de enero de 2026. El cambio se ajusta a una ley de protección de los derechos de los animales revisada que impone penas de prisión de hasta dos o cinco años a los infractores.
Corea del Sur es uno de los pocos países que permite la cría para extraer bilis de osos, en su mayoría osos negros asiáticos conocidos como osos luna, destinada a la medicina tradicional o como alimento al que se atribuye fomentar la vitalidad y la resistencia.
Pero la popularidad de esta práctica se ha desplomado en las últimas dos décadas, ante las dudas sobre sus efectos medicinales, la aparición de alternativas médicas más baratas y la mayor conciencia pública sobre el maltrato animal.
Corea del Sur prohíbe la cría de osos para la extracción de bilis
La prohibición forma parte de un acuerdo más amplio alcanzado en 2022 entre autoridades, granjeros y activistas por los derechos de los animales para vetar la cría de osos para la extracción de bilis a partir de 2026. Las organizaciones animalistas se encargan de comprar los osos a los granjeros, y el Gobierno de crear instalaciones para albergarlos.
Se compraron y trasladaron un total de 21 osos el año pasado a un santuario gestionado por el Gobierno en la provincia meridional de Jeolla. Pero aún se crían 199 osos en 11 granjas del país, mientras siguen las disputas por el dinero que debe pagarse a los granjeros por renunciar a sus animales, según autoridades, activistas y granjeros.
El Ministerio de Medio Ambiente señala que los criadores de osos tendrán un periodo de gracia de seis meses, pero serán sancionados por ley si extraen bilis de sus animales. El ministerio asegura que apoyará económicamente a los granjeros para mantener a sus osos hasta que sean vendidos y trasladados.
"Nuestro plan para terminar con el negocio de la cría de osos materializa la voluntad del país de mejorar el bienestar de la fauna salvaje y cumplir nuestra responsabilidad internacional", dice el ministro de Medio Ambiente Kim Sungwhan. "Nos esforzaremos por proteger a los osos hasta el último ejemplar".
Kim KwangSoo, un granjero que cría 78 osos en la ciudad meridional de Dangjin, asegura que otros productores vendieron sus osos a precios extremadamente bajos por dificultades económicas, aunque él no ha vendido ninguno de sus animales. KwangSoo califica la prohibición de "una política muy mala", pero afirma que aun así "cumplirá la ley".
La cría de osos comenzó en Corea del Sur a principios de la década de 1980, cuando los granjeros importaron osos de Malasia y otros países del sudeste asiático. Desde entonces, la industria ha sido condenada en todo el mundo por mantener a los osos toda su vida en jaulas pequeñas y vacías hasta ser sacrificados por sus partes.
En 2014 se criaban en granjas alrededor de 1.000 osos en Corea del Sur. Kim KwangSoo afirma que desde entonces muchos granjeros han esterilizado a sus animales a cambio de compensaciones del Gobierno.
Añade que algunos osos murieron de forma natural, mientras que otros fueron sacrificados para extraer su bilis o murieron tras ser atacados por otros ejemplares mantenidos en las mismas jaulas por falta de una gestión adecuada.
Se insta a Corea del Sur a crear santuarios de osos más grandes
Aunque los grupos de derechos de los animales elogian al Gobierno de Corea del Sur por impulsar el acuerdo de 2022, reclaman instalaciones de protección más grandes para acoger a los osos rescatados.
El Gobierno sostiene que su santuario de la provincia de Jeolla puede albergar hasta 49 osos, pero Kang Jae-won, activista de la Korea Animal Welfare Association, defiende que el número no debería superar los 30. Se preveía abrir una segunda instalación gubernamental en abril del año pasado, pero su inauguración se ha pospuesto hasta 2027 por inundaciones.
Jae-won afirma que los activistas negocian con zoológicos extranjeros para enviar allí algunos osos rescatados .
"Es positivo que el Gobierno reflexione sobre la industria de la bilis de oso y se esfuerce por terminarla, pero resulta lamentable que no haya medidas suficientes para proteger a los animales", dice Cheon JinKyung, responsable de Korea Animal Rights Advocates en Seúl. "No hay lugares donde estos osos puedan quedarse".
Sangkyung Lee, responsable de campaña en Humane World for Animals Korea, pidió además un papel más activo del Gobierno para sacar sin más demoras a los osos que quedan en cautividad y apoyar la creación de santuarios privados "para devolver a estos animales una vida de paz y relativa libertad en entornos naturales".