Restaurar los arrecifes de coral permitiría producir hasta 162 millones de comidas adicionales cada año, según el Instituto Smithsonian. Esta gestión sostenible podría cubrir las necesidades nutricionales de varios millones de personas en regiones críticas de África y Asia.
Los arrecifes de coral podrían convertirse en una pieza clave para combatir el hambre global y mejorar la nutrición en todo el mundo.
Según datos de UNICEF, alrededor de 2.300 millones de personas sufrieron inseguridad alimentaria moderada o grave en 2024, 336 millones más que en 2019. Al mismo tiempo, muchas poblaciones de peces de arrecife se han mermado por la sobrepesca, mientras que el calentamiento impulsado por el clima ha desencadenado mortalidad de corales sin precedentes.
Sin embargo, una nueva investigación del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) asegura que reconstruir estas poblaciones y gestionarlas a un nivel sostenible aún es factible y puede ser una vía para combatir la malnutrición.
Los arrecifes de coral podrían impulsar las capturas de pescado
El estudio, publicado en la revista PNAS, analizó datos de todos los territorios del mundo con arrecifes de coral, entre ellos República Dominicana, Panamá, Jamaica, Kenia, Mauricio, Omán, Jamaica, Madagascar, Filipinas e Indonesia.
Los investigadores calcularon cuánto tendrían que crecer las poblaciones de peces para alcanzar los rendimientos máximos sostenibles y rendimientos bastante buenos, así como cuánto tiempo tardaría la recuperación bajo distintos escenarios de gestión.
Detectaron que el tiempo de recuperación dependía del grado de sobrepesca en cada zona y podría ser de media de seis a 50 años. No obstante, concluyen que los arrecifes de coral del mundo podrían aumentar los rendimientos sostenibles en casi un 50 por ciento si se permitiera a las poblaciones recuperarse hasta sus niveles máximos de producción en lugar de agotarlas por la sobrepesca.
Esto podría aportar a los países entre 20.000 y 162 millones de comidas sostenibles adicionales, suficiente para cubrir la ingesta recomendada de productos del mar de varios millones de personas cada año. Los países que más podrían beneficiarse son los que sufren mayores niveles de hambre y carencias de micronutrientes, como zonas de África y el sudeste asiático.
"Nuestros hallazgos también demuestran que el seguimiento y la gestión efectivos de las pesquerías de arrecife aportan beneficios sustanciales y medibles más allá de la conservación ambiental", afirma Jessica Zamborain-Mason, primera autora del estudio. "Tiene implicaciones para la seguridad alimentaria y la salud pública".
¿Se recuperarán alguna vez nuestros arrecifes de coral?
Lograr arrecifes sanos y mejores poblaciones de peces no es tarea sencilla. Los investigadores sostienen que para ello haría falta establecer una estrategia clara que mejore la gestión de las pesquerías.
Quienes trabajan en el sector pesquero también podrían necesitar medios de vida alternativos durante los periodos de recuperación. En algunos lugares, estos cambios podrían requerir apoyo internacional.
El estudio señala que el siguiente reto es diseñar estrategias concretas que equilibren la conservación con los medios de vida de las personas, asegurando que el potencial del océano se aproveche plenamente.