El Foro Económico Mundial (WEF) arranca con mal pie, en su inicio los participantes son objeto de críticas por el uso en alza de aviones privados.
Todas las miradas se dirigen hoy a Davos, mientras el Foro Económico Mundial (WEF) inicia su reunión anual. Parte de la élite más poderosa del mundo, incluidos dirigentes gubernamentales y ejecutivos empresariales, se ha reunido en Suiza para mantener "debates con visión de futuro para abordar los problemas globales y fijar prioridades".
Uno de los ejes de este año es construir prosperidad "dentro de los límites planetarios", y el WEF subraya que la pérdida de naturaleza afecta al 75% de la superficie terrestre y supone "riesgos económicos significativos".
El planteamiento de que el mundo debe transitar hacia modelos empresariales favorables a la naturaleza, capaces de generar 10 billones de dólares anuales (unos 8,6 billones de euros) de aquí a 2030, se expondrá mañana (20 de enero) tras debates sobre vehículos eléctricos (VE) y el retroceso de los glaciares. Sin embargo, Davos ya había desatado críticas antes de que los participantes aterrizaran en Suiza.
¿Se ha convertido Davos en una 'lanzadera de jets privados'?
Greenpeace, la organización ecologista, ha publicado un nuevo análisis de los vuelos de jets privados hacia y desde los aeropuertos del área de Davos en los últimos tres años, antes, durante y después del WEF. Titulado Davos in the Sky, el informe concluye que hubo un "aumento acusado" de la actividad de jets privados, a pesar de que la asistencia general al foro se mantuvo en líneas generales estable.
Durante la semana del WEF de 2025, se identificaron 709 vuelos adicionales de jets privados en aeropuertos cercanos a Davos. Esto equivale a casi un vuelo de jet privado por cada cuatro participantes del WEF.
Supone un aumento del 10% respecto a 2024, y un incremento triple frente a 2023. En 2024 y 2025, muchos jets privados entraron y salieron de Davos varias veces durante la misma semana, lo que, según Greenpeace, ha convertido el evento en una "lanzadera de jets privados". La organización calcula que alrededor del 70% de las rutas de jets privados podrían haberse realizado en tren en el mismo día, o combinando tren y transbordo.
Un impuesto para los superricos
"Es pura hipocresía que la élite más poderosa y superrica del mundo debata en Davos sobre desafíos globales y progreso, mientras literalmente quema el planeta con las emisiones de sus jets privados", afirma Herwig Schuster, de Greenpeace Austria. La organización sostiene que el momento de actuar es "ahora", y pide a los Gobiernos que frenen los vuelos de lujo contaminantes y que graven a los superricos "por los daños que causan".
Greenpeace respalda las negociaciones de la Convención Fiscal de la ONU (UNFCITC) hacia nuevas normas fiscales globales hasta 2027, y aboga por un gravamen especial sobre la aviación de lujo, incluidos los jets privados y los vuelos en primera y en clase business.