Un estudio con futbolistas profesionales muestra que las lesiones sufridas durante la menstruación no son más frecuentes, pero sí más graves y con tiempos de recuperación más largos.
Según un nuevo estudio, las futbolistas que se lesionan durante la menstruación sufren daños más graves y necesitan más tiempo para recuperarse. Los resultados, publicados el martes en la revista 'Frontiers in Sports and Active Living', indican que la menstruación no incrementa el riesgo de lesión, pero sí está asociada a consecuencias más severas cuando estas se producen.
La investigación siguió durante cuatro temporadas, entre 2019 y 2023, a jugadoras del FC Barcelona que competían en la liga nacional profesional española.
"Demostramos que la menstruación en sí no aumenta la frecuencia de las lesiones", explicó Eva Ferrer, autora principal del estudio y especialista en medicina deportiva y salud femenina del Hospital Sant Joan de Déu y del Barça Innovation Hub, en Barcelona.
Sin embargo, añadió que las lesiones sufridas durante la menstruación implican, de media, tres veces más días de baja que las ocurridas en otras fases del ciclo.
En concreto, el tiempo de recuperación de las lesiones de tejidos blandos, músculos, tendones y ligamentos, se triplicó cuando estas se produjeron durante los días de sangrado, en comparación con los días sin menstruación: 684 frente a 206 días perdidos por cada 1.000 horas de entrenamiento, respectivamente.
"Pequeños ajustes, como calentamientos más prolongados, una mejor gestión de las cargas de trabajo a alta velocidad o un mayor apoyo durante la recuperación, pueden ayudar a reducir la gravedad de las lesiones cuando se producen", señala Ferrer.
¿Cómo influye el ciclo menstrual en el cuerpo?
A lo largo del ciclo menstrual, los niveles hormonales fluctúan, lo que repercute en distintas funciones del organismo, incluidos los músculos, el metabolismo y el sistema inmunitario.
Niveles bajos de estrógeno pueden dificultar la reparación muscular y aumentar la fatiga, el dolor y los problemas de sueño. Además, la pérdida de hierro durante la menstruación puede reducir la resistencia física y ralentizar los procesos de recuperación.
No es la primera vez que los cambios hormonales se asocian a peores resultados en las lesiones deportivas, especialmente en el fútbol femenino.
De hecho, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) ha financiado un nuevo estudio, iniciado a comienzos de este año, para analizar la relación entre el ciclo menstrual y las lesiones del ligamento cruzado anterior.
"Sabemos que las hormonas fluctúan a lo largo de las distintas fases del ciclo, pero aún no está claro hasta qué punto influyen en el riesgo de lesión", explicó Simon Augustus, investigador del proyecto.
El equipo analizará de forma específica los niveles de estrógeno y progesterona, hormonas previamente vinculadas a un aumento de la laxitud de los ligamentos y a una reducción de los tiempos de reacción neuromuscular.