El número de casos confirmados en el brote de meningitis B en Kent ha descendido a 29 tras una reclasificación de laboratorio, según las autoridades sanitarias del Reino Unido.
El número de casos del brote de meningitis en Kent, Reino Unido, ha bajado a 29 desde los 34 casos notificados el sábado, según la última actualización de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA).
El número de fallecimientos confirmados se mantiene en dos: un estudiante de 21 años de la Universidad de Kent y un alumno de bachillerato de la cercana localidad de Faversham.
"Algunos casos inicialmente clasificados como confirmados se han reclasificado tras nuevos resultados de laboratorio e investigaciones clínicas", señaló la agencia el domingo. A medida que se completen nuevas evaluaciones de laboratorio, la UKHSA prevé que en los próximos días se rebaje la categoría de más casos probables.
"Seguimos muy atentos a la aparición de nuevos casos y trabajamos en estrecha colaboración con el NHS (Servicio Nacional de Salud) de Inglaterra y con las autoridades locales de todo el país para garantizar que cualquier nuevo caso que se detecte reciba respuesta con la mayor rapidez posible", declaró Sherine Thomas, especialista en enfermedades infecciosas de la UKHSA.
El brote se ha relacionado con una discoteca de Canterbury, en el sureste de Inglaterra, donde se sospecha que un miembro del personal padece meningitis B (MenB). El personal de la universidad está repartiendo mascarillas y antibióticos. El Gobierno ha anunciado además que a los estudiantes se les ofrecerá a partir de ahora la vacuna contra la meningitis B.
Aunque la vacunación ofrece la mejor protección a largo plazo para las personas afectadas por este brote, la toma de antibióticos preventivos es la medida inmediata más importante, recomienda la agencia sanitaria.
Los estudiantes de la Universidad de Kent que cumplan los requisitos y hayan regresado a sus casas pueden acceder ya tanto a la vacunación como a los antibióticos preventivos a través de su médico de cabecera.
"Resulta tranquilizador que tantos jóvenes que cumplían los requisitos hayan acudido a por antibióticos y vacunación, y queremos agradecer a todas las personas implicadas en este esfuerzo hasta ahora", afirmó Thomas.
Añadió que, aunque el riesgo para el conjunto de la población sigue siendo bajo, es importante que la ciudadanía reconozca los síntomas de la enfermedad meningocócica invasiva y pida atención médica de inmediato si los presenta ella misma o alguien de su entorno.
La meningitis es una infección que inflama las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal, conocidas como meninges. El brote reciente se debe a la meningitis B, una variante bacteriana de la enfermedad que suele ser más grave que las formas víricas. La meningitis puede transmitirse por contacto estrecho, por ejemplo al toser, besarse o compartir utensilios.
La vacunación sistemática contra el MenB para bebés y niños pequeños en el Reino Unido se introdujo en 2015. Los menores reciben ahora la vacuna en sus revisiones de las ocho semanas, las 12 semanas y al cumplir un año. Los niños nacidos antes del 1 de mayo de 2015 no tienen derecho a la vacuna del MenB salvo que pertenezcan a un grupo de riesgo clínico.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) ha evaluado el riesgo para la población general de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo (UE/EEE) como muy bajo debido a la probabilidad muy limitada de exposición y contagio.