Para quienes han adelgazado o están a dieta, una nueva investigación sugiere que fijar un sencillo objetivo diario de pasos podría ser clave para evitar recuperar el peso
Las personas que siguen una dieta para adelgazar deberían caminar en torno a 8.500 pasos al día para mantener los resultados y evitar recuperar el peso, según un nuevo estudio de la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad.
"Alrededor del 80 % de las personas con exceso de peso u obesidad que al principio adelgazan tienden a recuperar parte o la totalidad del peso perdido en un plazo de entre tres y cinco años", señaló Marwan El Ghoch, coautor del estudio en la Universidad de Módena y Reggio Emilia, en Italia.
"Identificar una estrategia que resuelva este problema y ayude a las personas a mantener su nuevo peso tendría un enorme valor clínico", añadió.
Una de las recomendaciones más habituales en los programas para perder peso es aumentar el número de pasos diarios, pero el porqué, el momento y la cantidad siguen sin estar claros, señalaron los autores del estudio.
Con el objetivo de encontrar un consenso sobre cuánto deberían caminar las personas mientras intentan adelgazar, los investigadores analizaron varios ensayos clínicos en los que participaron unos 4.000 pacientes.
Estos ensayos compararon a 1.987 pacientes que participaban en programas de modificación del estilo de vida, con recomendaciones dietéticas y consejos para caminar más y contabilizar los pasos, con 1.771 pacientes que solo seguían una dieta o no recibían ningún tratamiento.
Según el estudio, el primer grupo aumentó su número de pasos diarios hasta 8.454 al final de la fase de pérdida de peso y perdió una cantidad significativa de peso corporal, un 4,39 % de media, unos 4 kg.
"Siempre debería animarse a los participantes a aumentar su recuento de pasos hasta aproximadamente 8.500 al día durante la fase de adelgazamiento y mantener este nivel de actividad física durante la fase de mantenimiento para ayudar a prevenir que recuperen peso", dijo El Ghoch.
La obesidad aumenta en todo el mundo
Dado que la obesidad aumenta en todo el mundo y, según el 'World Obesity Atlas', se espera que alcance el 30 % para 2035, los investigadores se fijan cada vez más en cambios de estilo de vida y medidas para mejorar los resultados de los tratamientos contra la obesidad.
Este aumento previsto es motivo de gran preocupación, señalaron los autores.
El sobrepeso y la obesidad se asocian a varias comorbilidades médicas y psicológicas, a una importante carga económica para los sistemas sanitarios y a fuertes impactos sociales que pueden desembocar en discapacidades graves y en un mayor riesgo de mortalidad, según el estudio.
Investigaciones recientes han observado que las personas con obesidad tienen un riesgo un 70 % mayor de sufrir infecciones graves y que una de cada diez muertes por enfermedades infecciosas en el mundo podría estar relacionada con la obesidad.
La Organización Mundial de la Salud en Europa se había fijado como objetivo detener el aumento de la obesidad en adultos en los niveles de 2010 para 2025, pero ningún país europeo lo ha cumplido y las tasas han aumentado un 138 % desde 1975.
Los nuevos objetivos del Plan de Acción sobre Enfermedades No Transmisibles 2022-2030 incluyen una reducción relativa del 30 % del IMC medio de aquí a 2030, entre ellos prevenir la obesidad infantil.