Un médico que regresó de una misión humanitaria en la República Democrática del Congo ha dado positivo por ébola en Francia y permanece aislado. Se trata del primer caso importado detectado en el país desde el inicio del actual brote en África central.
Un médico que regresaba de una misión humanitaria en la República Democrática del Congo (RDC) ha dado positivo por ébola tras su llegada a Francia. Es el primer caso detectado en territorio francés desde el inicio del actual brote en África central. En X y en su página web, el Ministerio de Sanidad ha publicado un comunicado explicando cómo se trasladó al hospital al médico afectado.
"Todas las medidas de precaución, en particular el aislamiento del paciente, se adoptaron desde su llegada al territorio nacional, con un traslado al hospital en condiciones de seguridad para evitar cualquier riesgo de contagio", señala el Ministerio.
"Se está llevando a cabo una investigación epidemiológica exhaustiva para determinar las personas que hayan podido estar en contacto con el paciente. Estas personas serán contactadas de inmediato por la agencia regional de salud, harán un aislamiento domiciliario de 21 días y estarán sometidas a una estrecha vigilancia durante este periodo", añade el comunicado.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) ha estimado que el riesgo de infección es bajo para los residentes europeos y los viajeros que se desplazan a zonas de circulación activa, y muy bajo para la población europea en general.
Riesgo bajo
El hecho de que se trate de un caso importado no implica que el virus esté circulando en Francia. Las autoridades cuentan con protocolos de aislamiento muy estrictos para este tipo de situaciones, lo que limita de forma considerable el riesgo de transmisión local.
El riesgo para la población general se considera por tanto muy bajo, ya que el ébola no se transmite por vía aérea sino por contacto directo con los fluidos corporales de una persona enferma.
La situación en la RDC
Se han registrado más de 1.000 casos confirmados y al menos 254 muertes desde la declaración oficial de la epidemia a mediados de mayo, lo que convierte este brote en el más importante jamás registrado en su primer mes de existencia.
La enfermedad está causada por la rara variante Bundibugyo del virus del ébola, para la que actualmente no existe ninguna vacuna ni tratamiento autorizado. Las autoridades sanitarias tienen dificultades para frenar la propagación del virus en la provincia de Ituri, epicentro de la epidemia, donde los desplazamientos de población vinculados a los conflictos armados complican la labor de los equipos médicos.
Solo algo más de la mitad de los contactos de riesgo están hoy identificados y bajo seguimiento, mientras que el origen exacto de la epidemia sigue siendo desconocido. La situación es especialmente preocupante en los campos de desplazados, donde la falta de espacio favorece los contagios.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) teme una expansión regional de la crisis, después de que ya se hayan detectado varios casos en la vecina Uganda.