En Porto Germeno, localidad costera del oeste de Ática, al oeste de Atenas, equipos de especialistas han iniciado las inspecciones para evaluar los daños materiales y activar las labores de reparación e indemnización a los afectados.
En Grecia, los vecinos y veraneantes regresan poco a poco a Porto Germeno y a los núcleos de alrededor tras el gran incendio que ha sembrado la destrucción. Muchos se han encontrado con montones de escombros donde antes estaban sus viviendas y sus casas de veraneo.
"Todo estaba aquí. Nuestras flores. Nuestros hijos jugaban aquí. Hemos crecido en Porto Germeno. Porto Germeno significaba tanto para nosotros. No era solo la casa, lo era todo para nosotros. Toda nuestra vida estaba aquí. Porto Germeno era nuestro paraíso", relata Charoula Spanou mientras intenta rescatar lo poco que se ha salvado de su casa de veraneo destruida.
Un poco más abajo, la grecoestadounidense Sylvia Kountouna recuerda los veranos que pasó en su casa ahora en ruinas. "Venimos cada verano desde Estados Unidos, podría decirse que vengo aquí desde que era un bebé. Llevo 47 años viniendo a mi casa, a mi verdadera casa. Lo que ha pasado aquí no lo esperábamos en absoluto", explica emocionada.
Equipos de especialistas han comenzado las inspecciones para registrar los daños materiales y poner en marcha la reparación y las indemnizaciones para los afectados. Los daños en el entorno natural también son enormes.
"Soy un defensor de la naturaleza. Esto me hace sentir como si estuviera asistiendo a un gran funeral o algo parecido. Muchos animales han muerto, todo el bosque ha desaparecido", comenta el arquitecto Spyros mientras contempla los troncos ennegrecidos de los árboles. Según los datos del servicio Copernicus, la superficie quemada en el oeste de Ática y en Beocia se acerca a unas 14.500 hectáreas.