En Florencia se pondrá en marcha Discover, el primer centro especializado en Italia para combatir los riesgos del uso indebido de lo digital. Se comparan el enfoque italiano y el europeo.
Este martes se firmó en Florencia el acuerdo para poner en marcha el proyecto "Discover- Fuori dal guscio" (fuente en italiano), el primer centro especializado en Italia dedicado al tema de la desconexión y al uso consciente de lo digital.
La iniciativa, impulsada por la Asl Toscana centro, el Ayuntamiento de Florencia y la cooperativa Retesviluppo, es el primer intento en Italia de abordar el fenómeno de la dependencia del mundo digital, que afecta sobre todo a los jóvenes y tiene consecuencias sociales y culturales.
"Las tecnologías digitales forman parte de la vida cotidiana de los chicos y las chicas y representan una oportunidad extraordinaria. Precisamente por eso tenemos el deber de acompañarles hacia un uso cada vez más consciente, ayudándoles a encontrar un equilibrio entre el tiempo que pasan en línea y el que dedican a las relaciones, al deporte, a la cultura y a las experiencias compartidas", explica la concejala de Juventud Letizia Perini, una de las principales impulsoras del centro.
Normas y restricciones en Europa
El debate sobre esta cuestión es amplio a escala global y en estos días en Europa se han adoptado distintas soluciones. El primer país en aprobar una legislación severa contra las plataformas fue Australia, que obliga a los proveedores a verificar la edad de los usuarios. La medida no afecta solo a redes sociales como Instagram, TikTok o Facebook, sino también a varios tipos de servicios en línea.
Siguiendo la línea australiana, Francia se convirtió este martes en el primer país europeo en introducir una prohibición de las redes sociales para los menores de 15 años, que entrará en vigor ya en septiembre.
Iniciativas similares se están extendiendo en Europa después de que también la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen haya respaldado la introducción de medidas para proteger a los menores en línea, basándose en datos que ponen de relieve los riesgos para los más jóvenes. (fuente en italiano)
El Reino Unido anunció el 15 de julio un plan para introducir un toque de queda nocturno en las redes sociales para los jóvenes de 16 y 17 años, aunque la medida está siendo cuestionada por considerarse ineficaz.
Otros países europeos, entre ellos Grecia, Eslovenia, Suecia y España están preparando restricciones al uso de las redes sociales por parte de menores de 16 y 14 años.
Italia apuesta por la prevención
En Italia todavía no se han introducido soluciones similares a las de otros países de la UE. El proyecto Discover, que será operativo después del verano, busca en cambio actuar en el plano de la prevención del abuso y del uso inadecuado de pantallas y plataformas, promoviendo al mismo tiempo un uso consciente.
"No propondremos simples prohibiciones, sino un enfoque innovador basado en dos pilares, la desconexión guiada y la promoción de un uso consciente de la tecnología, para transformar a los jóvenes de consumidores pasivos en protagonistas activos de su tiempo. El Centro Discover quiere ser un punto de referencia abierto al territorio, para analizar el fenómeno, poner en marcha intervenciones y talleres prácticos y formar a la comunidad educativa, reconstruyendo ese tejido social que el aislamiento digital corre el riesgo de deshilachar", afirma la presidenta de ReteSviluppo, Ester Macrì.
El centro acogerá a jóvenes de entre 10 y 25 años y estará gestionado por Retesviluppo, que cuenta con una experiencia de más de diez años en los centros educativos, con un equipo de trabajadores, colaboradores y voluntarios. Entre los servicios previstos habrá itinerarios de orientación, un servicio de escucha y actividades de taller, centradas tanto en la educación mediática como en la valorización de la vida social, mediante juegos de mesa y actividades manuales y en grupo.
Discover se plantea como un espacio educativo, abierto también a madres, padres y educadores externos, pero en caso de situaciones complejas como casos de retraimiento social, aislamiento o malestar psicológico la Asl puede intervenir coordinando los servicios especializados del territorio.
"Era un centro necesario que faltaba en nuestro territorio y que compromete a todos nosotros, las partes firmantes, a mantener viva la puesta en común de estrategias y proyectos. Un valor añadido fundamental es la posibilidad de integrar las actividades de prevención con una coordinación constante con los servicios competentes. Todo ello en una perspectiva de corresponsabilidad, muy alejada de lógicas de prohibición o de simple veto", subraya el director de la Asl Toscana centro Valerio Mari**.**