La actriz británica Lucy Davis casi pasa por alto el primer síntoma de su cáncer de mama, esto es lo que debe vigilar y cuándo hacerse pruebas
La actriz británica Lucy Davis ha revelado esta semana que padece un cáncer de mama incurable en estadio 4 y ha explicado que el primer indicio fue tan sutil que estuvo a punto de no consultarlo.
La intérprete de 53 años, conocida por 'The Office' y 'Shaun of the Dead', contó que lo que notó al principio no era exactamente un bulto, sino un punto duro "muy pequeño". Desde entonces, el cáncer se ha extendido a la columna, la cadera derecha y las costillas.
En su publicación en Instagram escribió: "El bulto inicial que noté no era en realidad un 'bulto' como tal, sino una especie de zona dura, muy pequeña. Estuve a punto de no molestarme en que lo revisaran. Así que supongo que lo que quiero decir es que no hay que ignorar nada, hay que hacerse revisar cualquier cosa".
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2024 se diagnosticó cáncer de mama a unos 2,4 millones de mujeres y se registraron 694.000 muertes en todo el mundo.
Según el organismo, en torno al 80% de los cánceres de mama se dan en mujeres sin factores de riesgo específicos más allá del sexo y la edad.
El cáncer de mama puede tratarse con más eficacia cuando se detecta de forma precoz. Si las células cancerosas se extienden desde la mama a otras partes del cuerpo, la enfermedad puede llegar a ser potencialmente mortal.
La OMS recomienda acudir al médico ante cualquier bulto anómalo en la mama, aunque no duela. Detectar el cáncer lo antes posible una vez aparecen los síntomas puede mejorar las posibilidades de un tratamiento eficaz.
Entre los posibles síntomas figuran un bulto o engrosamiento en la mama, cambios en su tamaño, forma o aspecto, hoyuelos o enrojecimiento de la piel, alteraciones alrededor del pezón y secreciones anómalas o con sangre.
Cómo examinarse el pecho
Las autoexploraciones periódicas pueden ayudar a conocer qué es normal en el propio pecho y a detectar cualquier cambio nuevo.
Según MammoScreen, un proyecto de investigación sobre el cribado del cáncer de mama financiado por la UE, el proceso puede comenzar observándose en un espejo para detectar cambios en el tamaño o la forma de los pechos, la piel o los pezones.
Después se pueden palpar los pechos, las axilas y la parte superior del pecho con dos o tres dedos en busca de bultos, nódulos o zonas de engrosamiento, aplicando distintos niveles de presión.
Cualquier nuevo bulto, zona dura u otro cambio inusual debe ser evaluado por un profesional sanitario, que también puede realizar una exploración clínica de la mama.
Sin embargo, es importante recordar que la autoexploración no sustituye a las revisiones médicas ni a las mamografías periódicas.
Cuándo es necesario el cribado
Incluso sin cambios aparentes, el cribado puede detectar el cáncer de mama antes de que aparezcan los síntomas.
La principal prueba de cribado es la mamografía, una radiografía de baja dosis de la mama que puede detectar tumores antes de que sean palpables.
Sin embargo, el cribado implica un equilibrio de riesgos y beneficios, no se trata simplemente de que cuanto antes mejor.
Las mamografías pueden producir falsos positivos, lo que obliga a realizar más pruebas de imagen o biopsias por anomalías que luego no son cáncer. Las mamografías repetidas también exponen a pequeñas dosis de radiación.
En el caso de las mujeres de entre 40 y 44 años, las directrices de la Comisión Europea desaconsejan la mamografía sistemática porque los posibles daños probablemente superan a los beneficios.
Los programas de cribado y las edades a las que se ofrecen mamografías varían en toda Europa.
Por ejemplo, en Suecia todas las regiones ofrecen mamografías gratuitas a mujeres de entre 40 y 74 años, por lo general cada 18 a 24 meses. En Inglaterra, el NHS ofrece cribado mamográfico sistemático desde los 50 años hasta que cumplen 71, con invitaciones cada tres años.