Europa y Canadá aseguran que no cederán ante el aumento de los ataques híbridos rusos, escenificando una muestra de unidad tras la acusación formal respecto al dron moscovita que sobrevoló el aeropuerto de Leipzig este verano.
Los ministros de Exteriores europeos aseguran que están preparados para plantar cara a la oleada de ataques de guerra híbrida de Rusia en todo el continente, y cierran filas con Alemania tras acusar formalmente a Rusia de provocar un incidente con un dron en el aeropuerto de Leipzig el mes pasado.
La muestra de unidad se ha producido en una cumbre de ministros de Exteriores de la UE en Wicklow, Irlanda, a la que también asistieron representantes de Ucrania, Canadá, Suiza y Reino Unido. En el incidente del aeropuerto de Leipzig, el 4 de agosto, las autoridades alemanas interceptaron un dron que transportaba explosivos de uso militar. Berlín ha sido tajante al atribuir la incursión al Kremlin.
"Los medios utilizados, como la configuración del dron, los componentes, los explosivos y los sistemas de detonación, los conocemos de otras operaciones híbridas de Rusia", afirmó el martes el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, que enmarcó el ataque en "una larga serie de operaciones de desestabilización" contra Europa.
En sus declaraciones de condena a las actividades de Rusia, el ministro de Exteriores británico, Ed Miliband, ha recordado la experiencia de su país con ataques rusos en los últimos años, como el intento de asesinato químico del exagente del KGB ruso Sergei Skripal en Salisbury.
"Expresamos nuestra plena solidaridad con Alemania y Ucrania", ha declarado Miliband a los periodistas. "Sabemos por experiencias pasadas, con ataques rusos en nuestro propio territorio, que estos intentos de dividirnos no funcionan, pero es una señal peligrosa de que Rusia trata de fracturarnos y cree que puede infundir miedo a los países europeos en relación con su invasión de Ucrania".
Por su parte, el ministro de Exteriores lituano, Kestutis Budrys, ha afirmado que Rusia parece estar intensificando los ataques híbridos que lanza. "Vemos que se están expandiendo y que los ataques contra nosotros se han cuadruplicado en el último año", ha señalado. "Nuestro objetivo es demostrar que estas actividades no nos van a intimidar ni nos harán dejar de apoyar a Ucrania".
En la agenda de la reunión informal conocida como Gymnich figura también la propuesta de que la Comisión Europea reabra el debate sobre el uso de los activos soberanos rusos inmovilizados para financiar a Ucrania, una idea que impulsan Suecia, España, Polonia y Países Bajos.
La ministra de Exteriores finlandesa, Elina Valtonen, ha reiterado que "Europa tiene que apoyar a Ucrania de cara al invierno". "Este es un buen momento y un buen foro para hablar de los activos congelados", señaló antes de la cumbre. "Tenemos que explorar todas las opciones sobre la mesa".