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Los padres del mismo sexo y sus hijos deben ser reconocidos como una familia en toda la UE

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Por Christopher Pitchers
Los padres del mismo sexo y sus hijos deben ser reconocidos como una familia en toda la UE
Derechos de autor  Vadim Ghirda/Copyright 2018 The Associated Press. All rights reserved.

El tribunal superior de la UE ha dictaminado que los padres del mismo sexo y sus hijos deben ser reconocidos como familia en todos los Estados miembros.

En un fallo histórico conocido el martes, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha asegurado que si un país reconoce una relación parental con un niño, todos los Estados miembros deben hacer lo mismo para garantizar el derecho del menor a la libre circulación dentro de la Unión Europea.

El caso llegó ante el tribunal después de que las autoridades búlgaras se negaran a entregar un certificado de nacimiento a la hija recién nacida de una pareja del mismo sexo argumentando que un niño no puede tener dos madres.

La búlgara Kalina Ivanova y la británica Jane Jones, nacida en Gibraltar, están registradas como madres de Sara, que nació en España en 2019. Pero ninguna de las dos madres es de ascendencia española, por lo que la niña no recibe automáticamente la nacionalidad española y, según la Ley de Nacionalidad Británica de 1981, Jones no puede transferir la ciudadanía británica a su hija, ya que nació en Gibraltar.

Por ello, Ivanova solicitó la ciudadanía búlgara para su hija, pero posteriormente fue rechazada ya que los matrimonios y las parejas de hecho homosexuales no están reconocidas legalmente en Bulgaria.

Eso hizo que la menor quedará en riesgo de apatridia, sin acceso a la ciudadanía, sin poder salir del país de residencia de su familia, España, y sin documentos personales**, lo que limita su acceso a la educación, la atención médica y la seguridad social.**

El TJUE también dictaminó que la niña debería recibir un pasaporte búlgaro.

Tras conocer la sentencia, Arpi Avetisyan, jefe de litigios de la ONG ILGA-Europa, ha asegurado que "la sentencia ha traído la tan esperada aclaración de que la paternidad establecida en un Estado miembro de la UE no puede ser descartada por otro, bajo el pretexto de proteger a la" identidad nacional'.

"Este es un verdadero testimonio de que la UE es una unión de igualdad y esperamos que las familias arcoíris disfruten de su derecho a la libertad de movimiento y otros derechos fundamentales en pie de igualdad con cualquier otra persona. Es importante que la sentencia se aplique de forma inminente, no solo para la bebé Sara y su familia, sino también para otras familias que enfrentan luchas similares en toda la UE ", ha proseguido Avetisyan.

Las dos madres celebraron en un comunicado que se trata de "un gran paso adelante para todas las familias LGBT+ en Bulgaria y Europa".

Esta "decisión tendrá un efecto en la vida de 100.000 a 150.000 niños en toda la UE", ha reaccionado en Facebook la asociación búlgara para la defensa de los derechos LGBT + Deystvie.

El caso no puede ser apelado.