La institución ortodoxa instaura rezos anuales mientras Vladímir Putin pide poner la paternidad "de moda". En un clima de restricciones por internet y medios, 800 clínicas privadas ya han dejado de realizar interrupciones.
Por primera vez, las iglesias rusas han celebrado un servicio de oración "para la edificación" de las mujeres que desean abortar. La diócesis de Moscú declaró que el servicio de oración se celebrará anualmente el 11 de enero en todas las iglesias de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Según los medios de comunicación rusos, el domingo se celebró en al menos 15 regiones.
En diciembre, durante su directo anual, el presidente ruso Vladímir Putin hizo un llamamiento a "promover la paternidad y la infancia" en los medios de comunicación y la cultura. "Es necesario, por supuesto, que esto se ponga de moda", dijo Putin. Se quejó de que la tasa de natalidad del país está descendiendo y ahora se sitúa "en torno al 1,4, y necesitamos alcanzar al menos el 2". Para que la población no disminuya, la tasa de reproducción simple debería ser de 2,1.
Llamamiento a la juventud y tradiciones familiares
Durante un directo en diciembre, Putin también instó a los jóvenes a no retrasar el matrimonio y tener hijos. Puso como ejemplo a la familia del jefe checheno Ramzan Kadyrov. "En el Cáucaso, los pueblos del Cáucaso tienen una tradición de este tipo muy buena. Se casan y dan a sus hijos a una edad bastante temprana", dijo Putin.
El presidente también dijo que las mujeres que buscan educación y una carrera profesional tienen "sólo su primer hijo" a los 30 años y luego "no tienen energía suficiente" para un segundo.
Restricciones y postura de la Iglesia
El año pasado, las autoridades rusas dejaron de publicar estadísticas oficiales sobre demografía. La Iglesia Ortodoxa Rusa, que apoyó la guerra de Rusia contra Ucrania, pide la prohibición total del aborto. Unas 800 clínicas privadas de Rusia ya han renunciado a sus licencias para practicar abortos.
En 23 regiones se han introducido penas por provocar abortos, y varias más están estudiando la adopción de proyectos de ley de este tipo, en un contexto donde la influencia religiosa y las políticas de natalidad marcan la agenda del Gobierno.