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A favor y en contra de catalogar la energía nuclear y el gas como verdes

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Por Christopher Pitchers  & Ana Lázaro
A favor y en contra de catalogar la energía nuclear y el gas como verdes
Derechos de autor  Euronews

La idea de incluir la energía nuclear y el gas entre las inversiones que la Unión Europea considera como 'verdes' ha dado lugar a un intenso debate político. Hay quien habla de "lavado verde" y algunos países han amenazado incluso con emprender acciones legales. El gobierno español figura entre los que se oponen a ello.

Pero este miércoles, la Comisión Europea debería formalizar la propuesta, conocida como taxonomía. Un sistema de etiquetado que ayudará a los inversores privados a identificar qué inversiones energéticas son sostenibles.

El objetivo es que el dinero se oriente hacia proyectos respetuosos con el medio ambiente y ayudar a la Unión Europea a lograr su ambicioso plan de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050.

Una vez la Comisión haya adoptado el texto, el Parlamento Europeo y el Consejo tendrán dos meses para presentar objeciones. En su defecto, entrará en vigor.

Una mayoría de eurodiputados ó 20 de los 27 Estados miembros podrían bloquear la propuesta, pero antes de que eso suceda, deberán exponer los argumentos a favor y en contra.

Euronews ha hablado con dos eurodiputados para analizar los diferentes puntos de vista.

Argumentos en contra y a favor de etiquetar la energía nuclear como sostenible

Quienes defienden la energía nuclear, alegan que se trata de una fuente que permite maximizar la producción de energía, minimizando las emisiones de carbono. Quienes se oponen, advierten que más allá del riesgo de que se produzca un accidente, todavía no se ha resuelto la cuestión de los residuos radiactivos.

El eurodiputado francés Christophe Grudler está a favor de incluir la energía nuclear entre las fuentes sostenibles.

“Si queremos cumplir los objetivos del Pacto Verde, no tenemos otra opción. Tenemos que incluir la energía nuclear en la taxonomía”, explica.

“La pregunta que debemos plantearnos es: ¿queremos cumplir los objetivos del Pacto Verde? Si queremos hacerlo, necesitamos energía descarbonizada, como la nuclear. La Comisión afirma que necesitamos en torno a un 15% de energía nuclear en la combinación energética para alcanzar la meta”.

En cuanto a los residuos nucleares, este eurodiputado, que es miembro del partido La Républica en Marcha del presidente francés Emmanuel Macron, dice que hay que trabajar para encontrar una respuesta al problema.

“Por supuesto, aspiramos a un futuro libre de resilduos. Es un tema muy importante. Pero hay que ir paso a paso. Muchos investigadores están buscando soluciones para los residuos provenientes de la energía nuclear. Pero en este momento necesitamos tecnología nuclear”, concluye Grudler.

En el campo contrario se encuentra el eurodiputado verde alemán Michael Bloss, quien simplemente se opone a etiquetar la energía nuclear como sostenible.

“Queremos tener una taxonomía que respete el objetivo para la cual fue creada: canalizar el dinero hacia soluciones sostenibles como las energías renovables. Pero llamar sostenibles a la energía nuclear y al gas simplemente no es correcto. Hay que llamar a las cosas que son sostenibles, sostenibles, y no a todas las cosas".

Bloss añade que Francia, país con una potente industria nuclear, está detrás de la decisión de la Comisión Europea.

"Creo que la Comisión está muy presionada por Francia. Son los franceses los que intentan que su propio parque de centrales nucleares reciba la etiqueta de sostenibilidad", afirma. “En realidad, esto sólo favorece a los franceses y a Macron”.

**A favor y en contra del gas **

La Comisión reconoce que el gas es un combustible fósil que emite carbono, pero considera que es necesario como energía de transición para poder cumplir con los objetivos del Pacto Verde europeo.

Incluso Bloss reconoce que en algunos casos el gas puede ser necesario, pero se niega a sea catalogado como sostenible.

“Si observa las condiciones [que se han fijado en la taxonomía] para el gas, están pensadas para las centrales eléctricas de gas que son un apoyo para el sistema energético. Y eso está bien. En un mundo renovable, puede haber momentos en los que no brille el sol o no sople el viento, por lo que se necesita tener cierta capacidad de respaldo. Y eso es bueno”, afirma el eurodiputado verde.

“Pero lo que debemos discutir ahora es cómo debe ser la nueva neutralidad climática. Y en una realidad climáticamente neutra, no hay espacio para el gas fósil. Etiquetar el gas fósil como sostenible simplemente no tiene sentido”.

El eurodiputado francés Grudler opina en cambio que, si bien el gas no es su fuente de energía preferida, puede aceptarse como combustible de transición ya que es preferible al carbón.

“Lo más importante es detener el carbón porque es lo peor en términos de emisiones de CO2. Y con el gas tendremos la mitad de emisiones que con el carbón y esto puede acelerar el proceso. Tenemos una meta intermedia para 2030. Y si usamos el gas, podemos acabar con el carbón muy rápidamente”, concluye Grudler.