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Eslovaquia y Hungría, las posibles excepciones en el embargo al petróleo ruso

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Por Aida Sanchez Alonso  & Shona Murray
Ursula von der Leyen
Ursula von der Leyen   -   Derechos de autor  Kenzo Tribouillard/AP

Las nuevas sanciones europeas contra Rusia incluirán el petróleo.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha propuesto una eliminación gradual de la importación de petróleo ruso que será en seis meses para el crudo y antes de fin de año para los productos refinados."Seamos claros: no será fácil. Algunos Estados miembros son muy dependientes del petróleo ruso. Pero básicamente tenemos que trabajar en ello", ha defendido von der Leyen.

El embargo al petróleo es parte del sexto paquete de sanciones contra Rusia. También incluiría nuevos individuos, como el patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa Kirill, según ha podido saber Euronews.

Y medidas contra el banco más grande de Rusia, Sberbank, que quedaría excluido del sistema SWIFT."Con todos estos pasos, estamos privando a la economía rusa de su capacidad para diversificarse y modernizarse. Putin quería borrar a Ucrania del mapa. Claramente no lo logrará. Al contrario: Ucrania se ha levantado unida. Y es su propio país, Rusia, al que él está hundiendo", ha asegurado la presidenta. 

Finalmente Alemania ha dicho sí a un embargo al petróleo. Pero otros dos países, Eslovaquia y Hungría, quieren una excepción que les permita alargar en el tiempo su adiós al petróleo ruso.

Von der Leyen ha presentado el nuevo paquete de sanciones en el Parlamento Europeo, donde muchos eurodiputados rechazan la idea de las excepciones. "Hay una decisión común de imponer sanciones contra Rusia. Está bien, estoy a favor, pero vayamos juntos en esto, no separados y no hagamos acuerdos a espaldas de los otros", ha recordado Angel Dzhambazki, eurodiputado de los Conservadores y Reformistas Europeos.

La Eurocámara está mayoritariamente a favor del embargo, pero algunos eurodiputados creen que llega demasiado tarde."Lo hemos pedido durante mucho tiempo aquí en el Parlamento y todavía queda un largo camino por recorrer. Nuestro temor es que al tener un período de implementación de seis meses y excepciones para Hungría y Eslovaquia, la propuesta terminará siendo mucho más débil de lo que nos gustaría", ha lamentado Rasmus Andresen, eurodiputado de Los Verdes.

Ahora la propuesta está sobre la mesa de los Estados miembros que tendrán que aprobarla por unanimidad.