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Huelga en Bélgica ante el aumento del precio de vida

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Por Méabh Mc Mahon
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Bélgica es uno de los países que se ha sumado a la oleada de protestas contra el precio de la vida.
Bélgica es uno de los países que se ha sumado a la oleada de protestas contra el precio de la vida.   -   Derechos de autor  Euronews

El aumento de los precios de los alimentos, las altísimas facturas de la energía y la frustración con políticos y empresarios. Esto es lo que ha llevado a 10.000 personas a las calles de Bélgica este miércoles. Vestidos de verde, azul y rojo, los colores de los tres principales sindicatos, han hecho notar su hartazgo. Quieren que los políticos locales, nacionales y europeos actúen ya.

"Llevo 23 años trabajando y es la primera vez que lo paso tan mal como ahora , y eso que trabajamos los dos", se ha quejado Ludovic ante las cámaras de Euronews. No ha sido el único. "Tenemos que luchar contra los altos precios de la energía y el coste de la vida en general, porque se está haciendo muy difícil", ha dicho Bea. Pero para Busier, quienes se tendrían que responsabilizar son los gobiernos. "Cuento con mi gobierno para solucionar los problemas. No sé si es un conflicto entre Ucrania y Rusia o si es geopolítico o qué es, no me importa", ha defendido.

Los manifestantes también protestan por la falta de poder adquisitivo. Quieren que se modifique una ley de 1996 sobre el bienestar de los trabajadores para que los sindicatos puedan negociar subidas salariales. Pero la política belga es compleja. "Tenemos diferentes tipos de gobierno. Tenemos la parte de habla flamenca, la parte de habla holandesa, que no están haciendo nada. Y tienen el dinero, pero dicen: 'queremos tener el equilibrio de las finanzas públicas bajo control, así que no vamos a dar nada'. Pero ahora tienen que ayudar a la gente. Hay gobiernos que no están haciendo nada. No es normal. No es aceptable", ha protestado Miranda.

Esta es una más de las protestas que se están extendiendo por todas Europa, desde Grecia hasta Austria y la República Checa, con familias y trabajadores preocupados por lo que pueda deparar el futuro inmediato.

Hoy es sólo el comienzo de lo que podría ser un invierno de descontento en Bélgica, con una huelga general prevista para noviembre.