Récords de incautaciones de droga en el puerto de Amberes

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Por Christopher Pitchers
Contenedores en el puerto de Amberes, en Bélgica, a finales de agosto.
Contenedores en el puerto de Amberes, en Bélgica, a finales de agosto.   -   Derechos de autor  Virginia Mayo/AP

La puerta de entrada de la cocaína a Europa. Así es como se conoce frecuentemente el puerto de Amberes, en Bélgica. Es el segundo mayor puerto de Europa,y por él pasan cada año millones de contenedores. Pero con el movimiento económico a gran escala, llega también la delincuencia organizada a gran escala. Y eso significa drogas, muchas drogas.

En una de sus oficina de aduanas, se analizan con rayos X cada día cientos de camiones para buscar productos ilegales, sobre todo estupefacientes. Pese a ello, en los últimos años Bélgica ha experimentado un enorme aumento del narcotráfico especialmente a través del puerto. "Durante los últimos cinco años aquí en Amberes hemos batido récords. El año pasado se incautaron 89 toneladas de cocaína en Amberes. Fue un año con numeros muy altos, pero aún así vemos que las cifras aumentan", ha explicado Florence Angelici, portavoz del Servicio de Finanzas Públicas de Bélgica.

Por cada tonelada incautada en el puerto, nueve escapan al control aduanero. El gobierno belga se toma en serio el problema y pretende combatirlo."Actualmente estamos en el proceso de contratar a 100 nuevos agentes de aduanas y estamos a punto de construir nuevos dispositivos para escanear directamente dentro de las terminales y nuestro objetivo es escanear el 100% de los contenedores de riesgo", ha explicado Angelici.

Este aumento de la criminalidad ha provocado también un espectacular incremento de la violencia. El mes pasado, el ministro de Justicia de Bélgica se vio envuelto en un plan de secuestro frustrado relacionado con el crimen organizado en Países Bajos. Lo calificó de "narcoterrorismo". Y se llegó a calificar a Bélgica de "narcoestado".

Pero, ¿es así? Para la experta en crimen organizado de la Universidad Católica de Lovaina, Letizia Paoli, no lo es. "No hay ninguna razón para definir a Bélgica como un 'narcoestado'. Hay enormes diferencias con los verdaderos narcoestados, como México, por ejemplo. En Bélgica, la administración pública está en manos más limpias, por lo que se conocen muy pocos casos de funcionarios que hayan sido corrompidos por el crimen organizado", ha asegurado la profesora.

Paoli ha asegurado que el récord de incautaciones de cocaína del año pasado en el puerto de Amberes casi equivale al consumo anual de toda la UE, pero aun así los precios no han aumentado. De hecho, el coste de la cocaína incluso ha disminuido en algunos casos, lo que demuestra que la droga sigue fluyendo sin problemas por Europa.