"Convertimos en armas a nuestros conductores", dice exempleado de Uber

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Por Vincenzo Genovese
An Uber Eats delivery person rides a bicycle through a commercial district
An Uber Eats delivery person rides a bicycle through a commercial district   -   Derechos de autor  Shuji Kajiyama/Copyright 2022 The AP

La controversia sobre los derechos de los trabajadores digitales sigue en el centro del debate europeo. Y los sindicatos están preocupados por la influencia de los grupos de presión.

El pasado diciembre, la Comisión Europea propuso la primera directiva europea para el sector y este martes se ha celebrado una audiencia en la Eurocámara para evaluar la influencia de Uber y otras plataformas similares en las políticas de la UE.

"En julio se divulgaron los Archivos Uber y demuestran que Uber tiene estrategias para no respetar las leyes y que tenían contactos con políticos. También estaban haciendo presión para evitar [seguir] la legislación", ha asegurado Ludovic Voet, del sindicat ETUC.

Más de 100 personas de diferentes sindicatos europeos se han manifestado frente al Parlamento Europea como forma de contrarrestar las intensas actividades de presión que llevan a cabo las plataformas.

Uber, por ejemplo, ha aumentado su presupuesto para hacer presión a las instituciones de 50.000 a 700.000 euros en los últimos 8 años. Según lo que revelaban los conocidos como archivos Uber, la empresa estadounidense sedujo a eurodiputados, personal de la Comisión Europea y representantes nacionales al más alto nivel.

Estas han sido algunas de las confesiones de Marc MacGann, que tras encargarse de dirigir el departamento de presión de Uber ahora denuncia sus prácticas. "Cuando los políticos intentaban detenernos o frenarnos, capturabamos la propia democracia, aprovechándonos del poder político de los consumidores, presionando de forma muy pública a los funcionarios electos para que dieran marcha atrás, ahogándolos en millones de peticiones de los usuarios... Les dijimos a los políticos que estaríamos de acuerdo en detener el controvertido e ilegal servicio ultrabarato UberPop si cambiaban la ley en el sentido que nosotros queríamos. Convertimos en armas a nuestros conductores y a nuestros clientes", ha dicho MacGann.

Las investigaciones científicas presentadas a los legisladores europeos tampoco eran independientes. "Cuando estaba en Uber, pagábamos a los académicos para que utilizaran grupos de datos sesgados para producir números que favorecieran la posición de Uber. Los datos mostraban ganancias elevadas porque los datos no tenían en cuenta el tiempo que los conductores esperaban entre un viaje y otro", ha proseguido el extrabajador de Uber.

La agencia antifraude de la UE, OLAF, también está investigando el caso de Neelie Kroes, una ex comisaria europea que supuestamente presionó a favor de Uber durante su periodo de reflexión.