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'Isonzo-Soča Cross-border park': un ejemplo de cooperación transfronteriza entre Italia y Eslovenia

Por Aurora Velez  & Euronews
'Isonzo-Soča Cross-border park': un ejemplo de cooperación transfronteriza entre Italia y Eslovenia
Derechos de autor  euronews

Gorizia y Nova Gorica, 'una' ciudad entre dos países, y fronteras que se borran a golpe de pedal. Un carril bici y peatonal forma parte de un proyecto europeo: "Isonzo-Soča Cross-border park", que une la ciudad italiana de Gorizia y las eslovenas de Nova Gorica y Šempeter-Vrtojba. Las tres forman parte de la misma aglomeración urbana, a caballo entre dos lenguas y dos culturas. 

Peter utiliza este carril bici varias veces al día. El proyecto promueve los vínculos y la movilidad sostenible en la ciudad transfronteriza, que en 2004 fue uno de los símbolos de la ampliación de la Unión Europea, tras décadas de estar dividida.

"Cuando se cerró la frontera en 1945, y hasta 1947, no se podía cruzar de un país a otro. Incluso después de 1947, era el telón de acero. Este proyecto tiene la ventaja de unir, en una única red, todos los pequeños tramos de carril bici que ya existían. Es como una especie de ‘gran ocho’ de carriles para bicicleta, que no se interrumpen, y que van a Eslovenia e Italia. Así que, no hay frontera, porque estás un poco aquí, un poco allá... y poder desplazarnos en bici es mucho más cómodo", explica el traductor Peter Szabo.

El proyecto de este parque interurbano y transfronterizo cuenta con un presupuesto total de cinco millones de euros, de los cuales, el 85 % (exactamente 4 250 000 euros de fondos FEDER), procede de la política de cohesión de la Unión Europea. El 15% restante está cofinanciado por Italia y Eslovenia.

Otro elemento clave del proyecto es una pasarela, inaugurada en octubre de 2022.

Según Tomaž Konrad, coordinador del parque Isonzo-Soča, el proyecto pretende "devolver" a los ciudadanos el río, que se llama Isonzo en italiano, y Soča en esloveno. 

“El río Isonzo-Soča es el principal protagonista. No divide dos países, no divide tres comunidades… lo más bonito de todo esto es la gente. Ahora contamos con este puente que simboliza una nueva dirección en Europa: la movilidad activa”, afirma Tomaž Konrad. 

A ambos lados del Isonzo-Soča hay viñedos. La finca de Fiegl produce 130 000 botellas de vino al año. El descubrimiento y la preservación del patrimonio natural y cultural de esta zona transfronteriza es otro de los objetivos de esta iniciativa, en la que participan los productores de vino.

"Los tres municipios, así como sus alrededores, reciben a unos 200 000 visitantes cada año. Con el nuevo carril bici y el puente, esperan aumentar el número anual de visitantes en un 1 %, es decir, 2 000 personas", señala Tomaž Konrad, coordinador del parque Isonzo-Soča.

"En Oslavia, además de la oferta que representa el carril bici, nosotros, como productores, hemos creado una ruta en la que la gente también puede caminar y visitar los distintos miradores", explica Martin Fiegl, viticultor y director ejecutivo de Fiegl Vini.

Europa refuerza vínculos. Nova Gorica y Gorizia serán, junto con la localidad alemana de Chemnitz, capitales europeas de la cultura en 2025.