Rafael Grossi: "La amenaza de un accidente nuclear en Ucrania sigue siendo muy alta"

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Por Euronews en español
El Director General del OIEA, Rafael Grossi, a la derecha, visitando la central nuclear de Chernóbil, Ucrania, el 18 de enero de 2023
El Director General del OIEA, Rafael Grossi, a la derecha, visitando la central nuclear de Chernóbil, Ucrania, el 18 de enero de 2023   -   Derechos de autor  AP/OIEA

La amenaza de un accidente nuclear en Ucrania sigue siendo muy alta. Así lo ha declarado a Euronews el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi.

Recién llegado de una visita a Ucrania, Grossi asegura que la situación en torno a la central nuclear de Zaporiyia sigue siendo muy precaria. Conseguir un acuerdo sobre una zona segura es ahora mismo su prioridad para evitar el temido desastre.

"Podría ocurrir en cualquier momento", nos advierte Grossi. "Hemos vivido situaciones en las que esta instalación ha sido bombardeada, atacada de manera directa. Todavía hay mucha actividad militar en los alrededores, así que no se puede descartar que vuelva a ocurrir".

"Esto es la guerra", recuerda el entrevistado. "Una guerra de verdad. Así que, por desgracia, podemos acordar cosas en torno a mesas diplomáticas, pero luego, ahí fuera, podría ocurrir otra cosa. Por eso estamos tan preocupados. Yo desde luego lo estoy, y creo que es muy urgente que avancemos hacia el establecimiento de una zona de protección alrededor de la instalación".

Todavía hay mucha actividad militar en los alrededores de Zaporiyia, así que no se puede descartar que vuelva a ser atacada
Rafael Grossi
Director general del Organismo Internacional de Energía Atómica

El OIEA cuenta con un grupo de personas sobre el terreno vigilando la mayor central nuclear de Europa, que de momento no produce energía pero sigue funcionando a bajo nivel. Grossi asegura que está hablando con Kiev y Moscú para evitar entrar en una espiral indeseada, y de hecho tiene prevista una visita a Moscú a principios o mediados de febrero.

Pero el diálogo, por supuesto, es delicado, ya que los militares participan en dichas conversaciones: "Es obvio que tengo que hablar con ambas partes", dice Grossi. "Se trata de una instalación ucraniana, pero está bajo control ruso. Así que tengo que asegurarme de que todo el mundo entiende lo que debe hacerse y lo que no. Pero creo que no sería imposible ponerse de acuerdo en que un accidente, un accidente nuclear allí, no beneficiaría a nadie".

Grossi ya ha hablado de este asunto en Bruselas, donde Irán y el bloqueo de las negociaciones en torno al acuerdo nuclear copan también las conversaciones entre los ministros de Exteriores de la Unión.

El OIEA es garante del llamado Plan de Acción Integral Conjunto y apuesta por mantener una línea abierta con Teherán para aclarar los hallazgos sobre el uranio enriquecido.

"Espero de verdad que Irán atienda a nuestra llamada", confiesa Grossi, "y que pueda viajar allí y volver a comprometerme a nivel político para asegurarme de que no ocurre nada que desestabilice una región ya de por sí volátil".

Hoy por hoy, la continua represión contra los manifestantes en este país dificulta aún más el diálogo, con la Unión Europea estudiando nuevas sanciones contra el país asiático y valorando incluso incluir a la Guardia Revolucionaria en la lista de entidades terroristas.