¿Se ha quedado Europa atrás en la carrera mundial por la inteligencia artificial? ¿Y hasta dónde debería llegar la UE para ponerse al día? Responda a nuestra rápida encuesta y comparta su opinión.
La IA ha pasado de ser una tecnología de nicho a convertirse en la columna vertebral del poder mundial. EE.UU. y China invierten decenas de miles de millones en el crecimiento de la IA, desarrollando potentes modelos con el apoyo de gigantes tecnológicos y enormes centros de datos.
Europa, por el contrario, sigue luchando por convertir su sólida base de investigación en empresas y tecnologías de IA líderes en el mundo. Se está quedando rezagada frente a sus competidores a medida que se estrecha el margen para dominar el espacio de la IA.
El dinero importa, y la diferencia es enorme: la inversión estadounidense en IA supera ampliamente a la europea, lo que significa que muchos ingenieros formados en la UE abandonan el bloque en busca de oportunidades mejor financiadas en Silicon Valley. Las nuevas empresas europeas crecen, pero siguen dependiendo de inversores estadounidenses o de adquisiciones extranjeras.
Al mismo tiempo, la UE ha seguido un camino diferente: dar prioridad a la regulación y la ética a través de la Ley de Inteligencia Artificial y estrictas normas sobre datos. Y aunque sus partidarios argumentan que esto podría convertir a Europa en un referente mundial, sus detractores advierten de que impulsa la innovación hacia otros lugares.
¿Ha perdido ya la UE la batalla de la IA o aún puede ponerse al día? ¿Cuántos riesgos y trastornos debe aceptar Europa para seguir siendo competitiva? Necesitamos su punto de vista: comparta su opinión y únase a la conversación.
Nuestra encuesta es anónima y sólo se tarda unos segundos en completarla. Los resultados aparecerán en toda la cobertura de EU.XL -en vídeos, artículos y boletines- y ayudarán a dar forma a nuestros reportajes mientras exploramos cómo puede Europa asegurar su lugar en la era de la inteligencia artificial.