Péter Magyar acusa al Gobierno de utilizar a su expareja para grabar un encuentro sexual entre ambos, en un escándalo que estalla justo cuando se intensifica la campaña electoral húngara en la que se enfrentará al ultraderechista Viktor Orbán.
El principal opositor frente al primer ministro húgaro Viktor Orbán, el conservador Péter Magyar, ha presentado el jueves una denuncia policial en relación con un vídeo supuestamente grabado sin su consentimiento durante un encuentro sexual con su exnovia, acusando al Gobierno de Hungría de orquestar el incidente para socavar su campaña política.
El político del Tisza, partido perteneciente a la familia política de los populares europeos, afirma que su expareja le grabó sin que fuese consciente en un piso de Budapest en agosto de 2024 tras una fiesta. El presunto vídeo que denuncia Magyar no ha sido aún filtrado.
"No hay precedentes en Europa de que un partido gobernante quiera desacreditar, chantajear e inhabilitar a su principal contrincante político grabando sus actos sexuales con métodos prohibidos y amenazando con hacer públicas las grabaciones", ha declarado Magyar. Según los últimos sondeos, Tisza aventaja a Fidesz, los ultraderechistas prorrusos en el poder desde 2010.
La denuncia policial de Magyar denuncia una "recogida no autorizada de información secreta" y el "uso no autorizado de un dispositivo oculto", ambos delitos penales según la legislación húngara. También afirma que se ha hecho un uso indebido de sus datos personales. "Las autoridades deben investigar también quién ordenó los delitos. Yo ayudaré: deberían registrar la sede del Gobierno", ha añadido Magyar, apuntando directamente al Ejecutivo de Orbán.
La campaña electoral húngara se ha enturbiado progresivamente con acusaciones personales, altercados físicos y la circulación de vídeos 'deepfake'. El martes comenzanron a circular por internet fotografías de un dormitorio presuntamente relacionadas con el vídeo sexual en el que aparecería Magyar. Su examante también ha admitido los hechos.
Un representante de Fidesz ha declarado que el partido gobernante no tiene conocimiento del supuesto vídeo ni de las fotografías difundidas. Magyar afirma que el Gobiero de Orban está tratando de ocultar las sospechas acerca de unas fugas tóxicas en la fábrica de baterías de Samsung en Göd. Según la prensa húngara, la presencia de metales pesados tóxicos en la instalación ha superado varias veces las normas sanitarias.