El exdirector de Planificación Política de la OTAN, Fabrice Pothier, advierte en 'Euronews' que el mensaje de Marco Rubio en la 'Conferencia de Seguridad de Múnich' no fue un gesto de paz. Las tensiones por Ucrania y la visión de Donald Trump sobre Groenlandia marcan la brecha con EE.UU.
El discurso del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio en la Conferencia de Seguridad de Múnich no fue un gesto de paz para los europeos y transmitió una sensación de "calma antes de la próxima tempestad" en la relación transatlántica, según ha declarado Fabrice Pothier, Director General de Rasmussen Global, al programa matinal insignia de 'Euronews' Europe Today.
Pothier, antiguo director de Planificación Política de la OTAN, dijo que el cambio de tono de Rubio "es sólo una forma de hacer que los últimos meses sean un poco menos dolorosos", pero que los europeos "no son ingenuos".
La alianza histórica entre Estados Unidos y Europa se ha tensado desde que el presidente Donald Trump asumió el cargo, con una reciente estrategia de seguridad nacional estadounidense que acusa a las instituciones europeas de "restricciones antidemocráticas" y advierte de una "cruda perspectiva de borrado civilizatorio" en el continente.
"El camino por recorrer sigue estando lleno de diferencias", explicó Pothier, citando la guerra de Rusia en Ucrania y los planes del presidente Donald Trump sobre Groenlandia como ejemplos de áreas en las que ambas partes no coinciden.
Sobre Groenlandia, Pothier dijo que hay "un desajuste" entre la solución negociada que persiguen los Gobiernos danés y groenlandés y las intenciones de Trump. "El presidente estadounidense tiene una visión muy emocional; sólo quiere poseer ese pedazo de tierra", dijo Pothier. "Está pensando como un magnate inmobiliario de Manhattan".