El ministro de Exteriores polaco, Radosław Sikorski, denuncia en Europe Today de 'Euronews' que el veto de Budapest al préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania "engrasa la maquinaria bélica de Putin". Varsovia exige unidad europea ante la incertidumbre del apoyo de Donald Trump.
El ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, ha acusado a Hungría de intensificar su obstrucción al apoyo de la UE a Ucrania, calificando la última medida de Budapest de bloquear un préstamo de 90.000 millones de euros y nuevas sanciones de "escalada" que favorece al Kremlin.
En declaraciones al programa matinal de 'Euronews' Europe Today, Sikorski afirmó que Hungría ha optado en repetidas ocasiones por acuerdos energéticos que benefician indirectamente a Moscú.
"Hungría ha tenido muchas oportunidades a lo largo de los años de hacer lo que el resto de Europa ya ha hecho", dijo, refiriéndose a los contratos a largo plazo de petróleo y gas con proveedores no rusos.
En cambio, argumentó, Budapest sigue comprando directamente a Rusia, "engrasando así la maquinaria bélica de Putin".
Un patrón de vetos
Sikorski recordó anteriores bloqueos húngaros, como la suspensión de unos 7.000 millones de euros de los fondos del Fondo Europeo para la Paz destinados a reembolsar a los Estados miembros que suministraron material militar a Ucrania. Polonia se encontraba entre los beneficiarios pendientes de reembolso.
También recordó que durante la presidencia polaca de la UE, Varsovia dio prioridad a la apertura del primer grupo de negociación de la adhesión con Ucrania, que abarcaba la democracia y el Estado de Derecho. Hungría vetó la iniciativa, alegando maltrato a las minorías étnicas en Ucrania.
Kiev ha rechazado repetidamente estas alegaciones por infundadas. "Se trata de una escalada de la práctica establecida que favorece al presidente ruso Vladímir Putin", declaró Sikorski.
Budapest ha defendido su postura como necesaria para proteger los intereses nacionales, sobre todo en materia de seguridad energética, y ha señalado que seguirá haciendo uso de su derecho de veto si no se atienden sus preocupaciones.
Las "cartas fuertes" de Europa
A la pregunta de si la UE debería considerar la posibilidad de invocar el artículo 7, el mecanismo del bloque para hacer frente a las violaciones de los valores fundamentales, Sikorski respaldó el uso de medidas punitivas específicas.
Cuestionó las afirmaciones de que Ucrania fuera responsable de las interrupciones del tránsito de energía, señalando los informes de que los daños en el oleoducto de Druzhba podrían haber sido causados por Rusia.
"Si es así, es un poco injusto culpar y cargar las tintas contra los ucranianos, víctimas de la agresión", afirmó.
Sikorski también señaló que la postura de Hungría debe considerarse en el contexto de las próximas elecciones nacionales, sugiriendo que un futuro Gobierno podría reconsiderar la política. Con el apoyo estadounidense a Kiev cada vez más incierto, Sikorski afirmó que no debe subestimarse la influencia de Europa.
"Hemos apoyado a Ucrania más que Estados Unidos", afirmó, añadiendo que Europa es ahora la principal fuente de respaldo financiero y militar para el Estado ucraniano y sus fuerzas armadas, y que sus "cartas son bastante fuertes".
El alto funcionario polaco también predijo que tanto Washington como Moscú tendrían que acabar reconociendo que los intereses de seguridad europeos no pueden dejarse de lado.
"Ucrania tomará sus propias decisiones basándose en el apoyo que reciba de Europa", afirmó. "Y, por tanto, no se puede ignorar la opinión de Europa".
A medida que la guerra se acerca a otro año crítico, Sikorski insistió en que la UE debe superar las divisiones internas y mantener la unidad, advirtiendo de que los continuos vetos corren el riesgo de debilitar a Europa en un momento crucial para su propia seguridad.