Una orden del Tribunal de Roma restablece el vínculo entre Carrà y su histórico mánager, cuya adopción reveló el 'Corriere della Sera'. Pelloni continuará la fundación benéfica ya activa con los derechos de canciones y producciones en Italia y en el extranjero, especialmente en español.
Una de las divas de la canción y la televisión más queridas de Italia, pero siempre reservada en su esfera privada, Raffaella Carrà guardó un secreto familiar a lo largo de su larguísima carrera, que ahora sale a la luz casi cinco años después de su muerte.
La reina del espectáculo en Italia -también popular en España y Latinoamérica- tenía un hijo adoptivo: Gian Luca Pelloni Bulzoni, nacido en Ferrara en 1964, que durante años estuvo al lado de Carrà como su secretario personal y mánager, acompañándola hasta su muerte en julio de 2021. El nombre de nacimiento de Carrà era Raffaella Maria Roberta Pelloni, nacida en Bolonia en 1943 y fallecida el 5 de julio de 2021.
La revelación del Corriere y la disputa en los tribunales
La noticia se filtró el lunes entre los papeles de una disputa legal en el Tribunal de Roma, según el artículo del diario 'Corriere della Sera' (fuente en italiano). En el centro de la disputa se encuentra el musical español 'Bailo bailo', del que Pelloni Bulzoni, en calidad de heredero, ha solicitado la interrupción de la "producción, distribución, publicidad y representación, en cualquier forma y por cualquier medio, quejándose de la ausencia de su consentimiento".
El auto señala que reivindica su condición de "único heredero legítimo" de Carrà y "titular, por tanto, de los derechos de imagen, voz y nombre (reales y artísticos), así como de los datos e informaciones sobre su vida personal y profesional, por ser también titular del derecho moral y de los derechos de explotación de la obra intelectual del artista".
La decisión de los jueces: no se detiene el musical de Carrà en España
A pesar de las peticiones, la juez Laura Centofanti no ha concedido el bloqueo solicitado. La motivación es práctica: las 36 representaciones de la gira teatral ya han finalizado y no hay más programadas. Para el heredero, la única vía viable ahora sigue siendo la de un proceso judicial sobre el fondo del asunto para obtener una posible indemnización.
Un detalle del auto subraya también la sensibilidad de Pelloni Bulzoni hacia la memoria de su madre. La petición judicial estaba motivada por la elección de la producción de combinar la entrada del teatro con patatas fritas y Coca-Cola, un artilugio que consideraba que "ofendía gravemente la memoria de su madre".
Sin embargo, de los documentos judiciales se desprende que el hijo adoptivo, residente en Roma y propietario de 'Arcoiris edizioni musicali', estaba al corriente de la gira e incluso había firmado algunos acuerdos preliminares, puntos que se aclararán en los foros oportunos.
Aclaración de la Fundación: "Heredero universal, no único"
Tras el revuelo causado por la noticia, la Fundación Raffaella Carrà intervino con una nota oficial para aclarar los detalles del asunto y las últimas voluntades de la artista.
"A la luz de lo informado por el 'Corriere della Sera', se hace saber que la elección de la Sra. Raffaella Carrà de adoptar al Sr. Gian Luca Pelloni Bulzoni tenía por objeto proseguir su actividad y llevar a cabo todas las iniciativas caritativas queridas por su nombre. El Sr. Pelloni Bulzoni ya ha creado la Fundación Raffaella Carrà, dedicando sus esfuerzos a numerosos proyectos solidarios, además de patrocinar actos culturales y musicales en honor de la artista".
La fundación también dejó claro que Pelloni Bulzoni es "heredero universal, no único". Carrà, que no tuvo hijos naturales, estaba muy unida a sus nietos Matteo y Federica Pelloni, hijos de su hermano Enzo, fallecido en 2001. En sus últimas disposiciones, la artista "no excluyó ninguno de sus afectos", asegurándose de que su herencia, tanto material como espiritual, se repartiera entre sus seres más queridos.