La presidenta de la Comisión Europea se encuentra estos días en Australia, tratando de impulsar un acuerdo de libre comercio largamente aplazado. Ante el aumento de los aranceles de EE.UU. y las tensiones comerciales con China, tanto Bruselas como Canberra necesitan urgentemente socios fiables.
El vuelo a Sydney dura más de 20 horas, pero el premio final puede merecer la pena. O, como dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, "el comercio no es sólo economía, es poder".
Los lazos económicos ya son enormes. La UE es actualmente el tercer socio comercial de Australia, y exporta casi 28.000 millones de euros más en bienes de los que importa. Para la UE, Australia sólo ocupa el vigésimo lugar. Pero este acuerdo no consiste en vender más maquinaria.
Se trata de asegurar la transición ecológica, un objetivo que la guerra de Irán ha convertido en una cuestión de pura seguridad energética. Australia es el tercer productor mundial de tierras raras, y Bruselas quiere eliminar las barreras comerciales a materias primas críticas como el litio y el cobalto sin depender de China.
¿El gran escollo? La agricultura. Por temor a que se repitan las protestas de los agricultores del Mercosur, Bruselas impone un techo a las importaciones de carne australiana, exige cuotas estrictas y una protección total de los nombres de los alimentos europeos.
Bruselas sella nuevos pactos comerciales
Bruselas está en racha, sellando recientes pactos con Mercosur, India, México, Suiza e Indonesia para convertirse en el socio fiable por excelencia. Y como dijo la presidenta de la Comisión Europea, "el mundo quiere comerciar con Europa".
Pero falta el mayor socio comercial de la UE: Estados Unidos. Por ahora, los legisladores europeos intentan poner en marcha un acuerdo comercial limitado. Pero entre los aranceles del 15% del presidente estadounidense Donald Trump y el reciente caos del Tribunal Supremo de Estados Unidos, los avances son lentos. Irónicamente, el mayor obstáculo para un acuerdo comercial entre la UE y Estados Unidos parece ser el propio país.