La Comisión Europea cerró el martes un acuerdo comercial con Australia que liberaliza el comercio de mercancías, mantiene cuotas para productos agrícolas sensibles de la UE y apenas modifica el impuesto australiano sobre los automóviles de lujo.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, selló el martes un acuerdo de libre comercio con el primer ministro australiano, Anthony Albanese, que reduce los aranceles sobre la mayoría de los productos de la UE y las exportaciones agrícolas.
El acuerdo supone otra victoria para Bruselas en su intento de diversificar sus relaciones comerciales y reforzar socios estratégicos en medio de las crecientes tensiones globales. Según la Comisión, el pacto permitirá ahorrar a la UE 1.000 millones de euros anuales en aranceles y se prevé que las exportaciones aumenten hasta un 33% en la próxima década.
La agricultura ha sido uno de los puntos más conflictivos, ya que los agricultores de la UE se han opuesto al acuerdo con Mercosur y un recurso presentado por eurodiputados amenaza su ratificación. Con el tiempo, los aranceles se reducirán a cero en productos como el queso (en tres años), el vino, algunas frutas y hortalizas, el chocolate y los alimentos transformados.
En los temas más delicados, como la carne de vacuno y ovino que hicieron fracasar las conversaciones en 2023, Australia aceptó cuotas de 30.600 y 25.000 toneladas anuales, respectivamente. Un mecanismo de salvaguardia permitirá a la UE proteger sectores sensibles si un aumento de las importaciones australianas perjudica al mercado comunitario.
Más allá de la agricultura, el acuerdo abre el acceso a materias primas clave de Australia, como el aluminio, el litio y el manganeso. Bruselas tampoco ha conseguido eliminar el impuesto australiano sobre los coches de lujo. En cambio, el 75% de los vehículos eléctricos de la UE estarán exentos.
El acuerdo supone un impulso geoestratégico
La Comisión espera un fuerte aumento de las exportaciones en sectores clave, como los lácteos (hasta un 48%), los vehículos de motor (52%) y los productos químicos (20%). Bruselas ha dado prioridad al acuerdo al tiempo que refuerza su presencia en el Indo-Pacífico, donde la influencia de China es cada vez mayor. El martes también se anunció una asociación en seguridad y defensa con Canberra.
"La UE y Australia pueden estar muy lejos geográficamente, pero comparten una visión del mundo muy cercana", dijo Von der Leyen. "Con estas nuevas asociaciones dinámicas en seguridad y defensa, así como en comercio, estrechamos aún más nuestros vínculos".
Desde el regreso de Donald Trump al poder en 2025, los acuerdos comerciales han adquirido un mayor peso geoestratégico para la UE en su búsqueda de nuevos mercados. Ese mismo año, Bruselas cerró acuerdos con México, Suiza e Indonesia. También se firmó a principios de año el pacto con Mercosur, que se aplicará provisionalmente a partir del 1 de mayo pese a un recurso legal del Parlamento Europeo.
Y podría haber más: hay conversaciones en curso con Filipinas, Tailandia, Malasia, Emiratos Árabes Unidos y países de África Oriental y Meridional, según declaró Von der Leyen a los embajadores de la UE el 9 de marzo.