La UE no ha logrado sancionar al patriarca ruso Kirill desde 2022. El cambio de poder en Hungría abre la puerta a retomar el asunto.
La Unión Europea no intentará por ahora imponer sanciones al patriarca Kirill, máximo responsable de la Iglesia ortodoxa rusa, pese a la disposición del nuevo Gobierno húngaro a levantar la oposición que el país mantenía desde hace años a ello.
Kirill, una figura muy controvertida con influencia tanto religiosa como política, ha sido acusado de difundir propaganda revisionista para justificar la guerra en Ucrania. Bajo su liderazgo, la Iglesia ortodoxa rusa aprobó un documento que abogaba por la eliminación de la independencia ucraniana y describía la invasión como una "Guerra Santa".
Su nombre, sin embargo, no se incluirá en un minipaquete de sanciones que se prepara estos días en Bruselas. El borrador es de alcance limitado y se centra en personas vinculadas al complejo militar-industrial de Moscú, según explican los diplomáticos.
Los embajadores mantuvieron el viernes una primera ronda de conversaciones. Incorporar a Kirill a la lista corre el riesgo de atraer demasiada atención y retrasar la aprobación del minipaquete, que Bruselas quiere sacar adelante sin demasiados problemas antes de la reunión de los ministros de Exteriores del 15 de junio.
Las expectativas se trasladan ahora al vigésimo primer paquete de sanciones, que será mucho más amplio y exigirá más tiempo de negociación. El texto legislativo, aún en una fase inicial, está previsto que se presente el próximo mes con el objetivo de aprobarlo en julio.
La UE intentó por primera vez incluir a Kirill en su lista negra en 2022. Pero Hungría, bajo el entonces primer ministro Viktor Orbán, bloqueó la iniciativa al considerarla una cuestión de libertad religiosa.
Orbán sufrió una derrota contundente en abril y su sucesor, Péter Magyar, llegó al poder con la promesa de restablecer los lazos entre Budapest y Bruselas. Magyar quiere distanciarse del uso notorio del poder de veto por parte de Orbán.
"Las sanciones que pondrían en riesgo la estabilidad económica de Hungría son absolutamente inaceptables", declaró a 'Euronews' esta semana Márton Hajdu, estrecho aliado de Magyar y presidente de la comisión de asuntos exteriores del Parlamento húngaro.
"Pero en los casos en que el anterior Gobierno utilizó el poder del Estado húngaro para cerrar acuerdos privados, espero que el nuevo Gobierno no bloquee los esfuerzos conjuntos de la UE para aumentar la presión sobre Rusia y poner fin a esta guerra". Pese a la ventana de oportunidad abierta por Hungría, sigue sin estar claro que esta vez haya unanimidad para sancionar a Kirill.