En Gran Canaria, el peligro de desprendimientos y cortes de carretera es máximo durante las semanas de lluvia. Pero éste no es el único factor que los propicia, tal y como explica Isabel Montoya Montes, investigadora.
En Gran Canaria "¿qué nos ocurre? Nos llueve mucho y muy seguido en muy poquito tiempo y esto suele ser un desencadenante de esos peligros o riesgos de forma inmediata, o en un periodo de tiempo posterior a esas lluvias: tres o cuatro días", comenta Benito García Henríquez profesor de geología y biología, tras una clase sobre el proyecto AGEO con sus alumnos de 4º de la ESO en el instituto IES Faro de Maspalomas. Ese es uno de los datos que más impactan en el alumnado.
En esta isla del archipiélago canario los desprendimientos y los cortes de carreteras suelen ser muy frecuentes, "la mayoría de las veces son simplemente daños materiales. Pero también ha habido casos de daños a las infraestructuras y a la población", destaca Isabel Montoya Montes, investigadora del IGME y profesora universitaria, que participó en AGEO. "Tienes una serie de factores que son condicionantes: la estructura de ese material, la pendiente del terreno. Aquí en Canarias tenemos unos relieves muy, muy escarpados que favorecen la caída por gravedad de rocas. Luego, además, la vegetación que sujeta el terreno; pero al aumentar el tamaño de esas raíces también hace que crezca el tamaño de las grietas, Y luego tenemos una serie de factores desencadenantes. Y ahí entran el clima, las precipitaciones, los eventos sísmicos y el factor antrópico: las construcciones o determinados usos, pueden favorecer las situaciones de riesgos".
Ambos coinciden en que la ciencia participativa es una de las claves en la prevención de riesgos geológicos. "Podemos protegernos conociendo. Esto es lo que nos ha permitido AGEO, poner ese conocimiento cercano a la ciudadanía y que ellos sean capaces de generar a su vez conocimiento, que parece un poco difícil. Movimientos gravitatorios, lluvia, precipitación, acumulación, ese tipo de conceptos que en un aula simplemente son palabras, son capaces de verlas en la realidad. Eso es lo que nos ha permitido AGEO, llevarlos a ellos directamente el elemento que produce el peligro y el riesgo, y ellos poder identificarlo y aplicarlo", concluye Benito García Henríquez.