El presidente serbio, Aleksandar Vučić, ha declarado que la Policía encontró explosivos cerca de un gasoducto que transporta gas de Rusia a Serbia y Hungría. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, confirmó poco después que ambos dirigentes habían hablado.
El Presidente serbio, Aleksandar Vučić, anunció el domingo por la mañana que el Ejército y la Policía habían encontrado explosivos colocados cerca de un gasoducto que transporta gas a Serbia y Hungría.
Dijo que se habían encontrado "dos grandes paquetes de explosivos con detonadores" dentro de mochilas en Kanjiza, al norte de Serbia, "a unos cientos de metros del gasoducto".
El gasoducto Balkan Stream es una prolongación del TurkStream y transporta gas ruso tanto a Serbia como a Hungría.
Vučić dijo que había informado al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, "de los resultados iniciales de la investigación de nuestras autoridades militares y policiales sobre la amenaza a infraestructuras críticas de gas."
Orbán confirmó que los dos líderes habían hablado, y dijo que había convocado un "consejo de defensa extraordinario" en Hungría para el domingo por la tarde.
Sin detalles sobre los posibles motivos
No se facilitaron detalles sobre quién podría haber colocado los explosivos cerca del gasoducto, ni por qué. En su lugar, Vučić dijo que había "ciertos rastros" sobre los que no quiso dar más detalles.
Las últimas noticias llegan en un momento en que la integridad de la infraestructura de gasoductos ha estado en los titulares. El oleoducto Druzhba, de la era soviética, que transporta petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia, ha sido motivo de disputa entre Hungría y Ucrania.
Resultó dañado en un ataque ruso a finales de enero y aún no ha sido reparado, pero tanto Hungría como Eslovaquia acusan a Ucrania de utilizar el asunto para obtener beneficios políticos.
El Gobierno de Orbán ha alegado en repetidas ocasiones que Ucrania está tratando de desencadenar una crisis energética antes de las elecciones generales del 12 de abril en Hungría, en un esfuerzo por socavar su administración.
A diferencia de Hungría, Serbia no es miembro de la UE, y es candidata a ingresar en el bloque. Belgrado depende en gran medida del gas ruso. Importa unos seis millones de metros cúbicos al día a aproximadamente la mitad del precio de mercado.