La Comisión Europea propone un fondo piloto de 115 millones de euros para acelerar el desarrollo de la tecnología en materia de Defensa de las empresas emergentes y reducir a cuatro meses el plazo para la concesión de ayudas.
La nueva iniciativa de la Comisión Europea, denominada Programa para la innovación ágil y rápida en defensa en Europa (Agile, por sus siglas en inglés), está dirigida a pequeñas y medianas empresas, empresas emergentes y compañías en fase de expansión que trabajan en inteligencia artificial, drones, robótica, tecnología cuántica y ciberseguridad. A diferencia de los fondos ya existentes, no exige que las empresas formen consorcios para presentar su candidatura.
La Comisión define el vacío que separa un prototipo funcional de una capacidad ya desplegada como el 'valle de la muerte de la innovación'. Agile pretende salvar ese tramo ofreciendo una cobertura de costes de hasta el 100% y una cláusula de retroactividad que permitirá a las empresas reclamar gastos efectuados hasta tres meses antes del cierre de cada convocatoria.
Se prevé financiar entre 20 y 30 proyectos, con tecnologías que deberían estar listas para su despliegue en las fuerzas armadas en un plazo máximo de tres años. Agile se sitúa entre el Fondo Europeo de Defensa, que cubre la investigación y el desarrollo, y el Programa Europeo de la Industria de Defensa, encargado de la producción y las compras a gran escala.
Por ahora sigue siendo una propuesta, pendiente de la aprobación del Parlamento y del Consejo. Si sale adelante, la Comisión prevé que esté operativa a partir de principios de 2027.