El Ministerio de Defensa ha presentado la Estrategia de Tecnología e Innovación para la Defensa 2026, que prioriza la investigación en sistemas hipersónicos, inteligencia artificial y comunicaciones seguras, en un contexto de aumento del gasto militar y cambios en las políticas de defensa europeas.
El Ministerio de Defensa presentó antes de Semana Santa la Estrategia de Tecnología e Innovación para la Defensa (ETID) 2026, un documento de cerca de 200 páginas que sitúa las nuevas tecnologías como uno de los ejes del desarrollo militar. Entre las líneas de actuación se incluyen la inteligencia artificial, sensores avanzados y el impulso de capacidades hipersónicas.
El documento plantea el desarrollo de sistemas destinados a neutralizar amenazas asimétricas, como enjambres de drones o vehículos aéreos no tripulados (UAS). Entre las tecnologías analizadas figuran sistemas electromagnéticos tipo 'railgun' o la reducción del tamaño, peso y consumo energético (SWaP), con el objetivo de reducir el coste por disparo y el gasto logístico.
La estrategia también contempla la mejora de materiales y recubrimientos para aumentar la durabilidad de los sistemas sometidos a condiciones extremas, especialmente altas temperaturas, y garantizar su funcionamiento en entornos adversos.
Uno de los retos identificados es la propulsión hipersónica sostenida, que requiere el desarrollo de 'scramjets' (combustión supersónica), estatorreactores avanzados (motor de reacción que carece de compresores y turbinas) o sistemas híbridos. Estas líneas de investigación implican avances en aerotermodinámica, transferencia de calor y cinética química en condiciones extremas. Los desarrollos previstos se encuentran en fase de investigación y deberán superar pruebas antes de su posible incorporación al Ejército del Aire.
La estrategia incluye el estudio de tecnologías para velocidades superiores a Mach 5, tanto en aplicaciones ofensivas como defensivas. También se analizarán aspectos como la aeroelasticidad, la propagación de ondas de choque y el comportamiento térmico de los vehículos hipersónicos durante el vuelo.
En el ámbito defensivo, el documento contempla el diseño de arquitecturas de mando y control (C2) que integren sensores, centros de decisión y sistemas de respuesta con capacidad de actuación en tiempo real. Además, se prevé el desarrollo de sistemas europeos de comunicaciones seguras para garantizar la conectividad en escenarios multidominio.
Aumento del gasto militar en Europa
El desarrollo tecnológico se produce en un contexto de incremento del gasto militar en Europa. Según la Agencia Europea de Defensa, los 27 Estados miembros destinaron en 2024 un total de 343.000 millones de euros a Defensa, un 19% más que en 2023. En los últimos cinco años, el gasto ha pasado de 284.000 millones a 381.000 millones de euros.
España mantiene compromisos de inversión en Defensa en el marco de la OTAN, que incluyen el aumento del gasto hasta superar el 2% del PIB. Este incremento se produce en un escenario marcado por tensiones geopolíticas y el refuerzo de capacidades militares en distintos países europeos.
En paralelo, varios países europeos han impulsado medidas para ampliar sus capacidades militares. Francia anunció la puesta en marcha de un sistema voluntario de servicio para jóvenes mayores de edad a partir de 2026, con previsión de alcanzar 50.000 participantes en 2035.
Polonia ha desarrollado un programa de entrenamiento militar básico de 27 días con compensación económica, con el objetivo de ampliar el número de efectivos. Letonia reintrodujo el servicio militar obligatorio en 2023, mientras que Estonia mantiene este sistema de forma continuada.
Estas iniciativas se enmarcan en el refuerzo de las políticas de Defensa en Europa, mientras España continúa desarrollando su estrategia tecnológica y de innovación militar.