Unas sesenta embarcaciones, en su mayoría veleros, partieron el domingo del puerto de Augusta, en el sur de Italia, con destino a Gaza. Su llegada está prevista para las primeras semanas de mayo, con una breve escala en Grecia.
Unas sesenta embarcaciones italianas y españolas, estas últimas llegadas de Barcelona en días recientes, han soltados amarras en el puerto de Augusta, en Sicilia, para iniciar una nueva misión de la Flotilla Global Sumud. Los barcos se dirigen a Grecia y Turquía, donde se reunirán con otros activistas antes poner rumbo a las costas de Gaza.
La salida, prevista inicialmente para el viernes, había sido aplazada debido a las adversas condiciones meteorológicas. "Recordemos que en Gaza se sigue cometiendo un genocidio y que el 60% del territorio de la Franja está en manos del Ejército israelí", declaró Maria Elena Delia, persona de contacto italiana de la Flotilla, recordando que casi 800 personas han muerto desde que se declaró el alto el fuego. Los barcos aparecieron hoy con sus mástiles cubiertos de banderas palestinas.
La misión: forzar el bloqueo naval
El objetivo de los organizadores es llegar a Gaza en las primeras semanas de mayo para entregar ayuda humanitaria. Sin embargo, la hazaña parece casi imposible: Israel mantiene un control total sobre las fronteras de la Franja e impide la entrada de cualquier embarcación no autorizada.
Aunque, según los acuerdos, las aguas hasta las 12 millas náuticas deben estar bajo control palestino, la Armada israelí patrulla constantemente la zona. El bloqueo naval impuesto por Israel se extiende oficialmente hasta 20 millas de la costa, pero los buques de guerra interceptan las embarcaciones mucho antes de que entren en aguas territoriales.
El precedente: abordaje en aguas internacionales
La misión anterior, que partió a mediados de septiembre de Sicilia y a la que se sumaron embarcaciones de España, Francia, Túnez y otros países, terminó con una dura intervención militar. A pesar de que los barcos habían sufrido presuntos ataques de drones frente a Túnez y Creta durante la navegación, habían decidido continuar. Sin embargo, la noche del 1 de octubre, la marina israelí había interceptado y abordado los barcos a 72 millas náuticas de la costa, en plenas aguas internacionales.
Todos los participantes en la misión, incluida la activista sueca Greta Thunberg, fueron detenidos y conducidos al puerto israelí de Ashdod. Mientras que algunos habían aceptado la expulsión voluntaria, otros habían permanecido detenidos durante varios días. Entre los detenidos había 36 ciudadanos italianos que, a su regreso, denunciaron haber sufrido malos tratos físicos y psicológicos. Sobre la base de estos testimonios, la Fiscalía de Roma abrió una investigación alegando diversos delitos, entre ellos torturas.
El nudo de la ayuda humanitaria bloqueada
Otro punto crítico se refiere a los productos de primera necesidad recogidos. En la última misión, miles de personas donaron alimentos y medicinas, pero el cargamento recogido por la ONG "Música por la Paz" lleva seis meses bloqueado en Jordania debido al veto israelí. La nueva misión de la Flotilla Global Sumud pretende ahora probar un nuevo enfoque: además de la vía marítima, los activistas intentarán introducir un convoy terrestre en la Franja a través del paso fronterizo de Rafah, en la frontera con Egipto.